El Gobierno de la Región de Murcia decide no mover ficha por el momento sobre la posibilidad de crear una línea autonómica de ayudas a los regantes del Trasvase Tajo-Segura para comprar agua desalada, como sí ha prometido el Gobierno valenciano. El recorte a los envíos de agua con la nueva planificación hidrológica del Tajo dejará a los agricultores del Levante sin un volumen de recursos que alcanzará los 70 o 110 hectómetros cúbicos anuales en 2027, como reconoció ayer la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. A cambio, señaló la vicepresidenta del Gobierno central, su departamento articulará una partida económica de ayudas la próxima semana para rebajar el precio del agua desalada, un anuncio que no convence al Sindicato Central de Regantes (Scrats), que tachó la medida de "promesa electoral".

A este anuncio de la titular de Transición Ecológica se ha sumado este miércoles el del presidente valenciano, Ximo Puig, que promete una subvención extra de 10 céntimos por metro cúbico a los regantes alicantinos para adquirir agua de la desaladora de Torrevieja. Con las ayudas del Ministerio, el precio del agua rondaría los 0,34 euros/m3 sin contar con los costes del transporte hasta las comunidades de regantes, cuotas e impuestos. La inversión del Gobierno valenciano reduciría ese precio hasta los 0,24 euros, muy cercano al precio que los regantes del sureste español pagan por la tarifa del Trasvase: entre 18 y 19 céntimos por metro cúbico. A preguntas de esta redacción, la Consejería de Agricultura prefiere no pronunciarse.

Murcia, por el momento, responderá al plan del Tajo con un recurso contencioso administrativo en el Tribunal Supremo que paralice su implantación. El Scrats, incluso, pedirá medidas cautelares a la Justicia para que no se pongan en marcha los nuevos caudales ecológicos en el Tajo cuando el real decreto aprobado ayer por el Consejo de Ministros se publique en el Boletín Oficial del Estado.

La ministra Ribera aseguró ayer que la inversión durante los próximos años en la desalación permitirá aumentar la producción en Torrevieja, Valdelentisco y Águilas y abaratar su coste con la instalación de placas fotovoltaicas en la desaladoras. Frente a los recursos que se perderán del Tajo, la vicepresidenta promete sustituirlos "por un volumen superior" de agua desalada: 140 hm3 anuales a partir de 2026. Esta cifra no encaja con las previsiones del Scrats a tenor del agua disponible en la cuenca del Segura para el siguiente ciclo hidrológico en los próximos cinco años. El vaivén en la factura energética preocupaba a los agricultores, ya que es el factor que más ha influido en el coste de producir el agua desalada.

Los regantes han denunciado las contradicciones en los anuncios para cubrir parte del coste del agua desalada. En los convenios que las comunidades de regantes debían firmar con la empresa pública Acuamed, titular de las desaladoras del Levante, para los próximos diez años permitían comprar el agua desalada a 0,32 euros. Sin embargo, en medio de la guerra política entre el Ministerio y las comunidades de Murcia, Valencia y Andalucía, el departamento de Ribera puso encima de la mesa otro anuncio: mantener la línea de ayudas del pasado año para la compra del agua desalada, pero solo para los próximos cinco años.

El Ministerio tenía hasta hace dos semanas tres propuestas encima de la mesa. "Primero, esperar a que se supere el convulso conflicto de la guerra en Ucrania (factor determinante en el encarecimiento de la luz). Por otra parte, en un escenario en el que el autoconsumo tiene cada vez más protagonismo, hemos puesto en marcha un plan para instalar parques fotovoltaicos en las desaladoras que permitirán minorar entre un 20 y un 25% el precio del agua desalada. De aquí hasta 2026, cuando estos estén operativos, hemos habilitado un mecanismo de apoyo con el operador Acuamed para que no traslade el coste final de la energía al agua", señaló el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, a La Opinión

Hugo Morán: "Hay que asumir los caudales ecológicos"

El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, aseguró este miércoles que dotar de caudales ecológicos al Tajo no es una "cuestión excepcional", pues de esto modo este río se equipara en términos de "normalidad a cualquier otro del país". De este modo se ha pronunciado Morán, preguntado en Guadalajara por las reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura que, según los regantes están pendientes de abordar.

"No es cuestión excepcional disponer de unos caudales ecológicos. Hay que verlo con esa normalidad. Hemos hecho una puesta en ese sentido, pues la normativa europea y la propia legislación española nos emplaza a ello. Todos los ríos del país deben contar con condiciones ambientales que se exigen hoy en día para el conjunto de las cuencas. Por ello, el Tajo abandona una anomalía, en la que ha estado instalado a lo largo de muchos años", ha admitido en declaraciones recogidas por Europa Press.

Morán, que ha reiterado que cuando se culmina un ciclo de planificación se establecen condiciones de regulación y un paquete normativo para el conjunto de las demarcaciones, ha recordado que el Consejo de Estado recomendó "específicamente" adaptar toda la normativa vinculada a la gestión de aquellas prestaciones que desde el río Tajo se incorporan. "Por ello, las normas de gestión deben adecuarse. Se ha hecho cada vez que ha habido una nueva planificación, con lo cual, en términos de normalidad, no es ninguna excepción. Sencillamente es lo que se ha venido haciendo", ha insistido.

"En el caso concreto de la interdependencia que hay entre el Tajo y Segura por la vía del trasvase, se incorpora una planificación específica de inversión, tanto en la cuenca cedente como en la receptora, para equilibrar objetivos ambientales", ha dicho Morán, explicando que esos objetivos pasan por implantar caudales ecológicos y mejorar las condiciones ambientales de las aguas que vierten al Tajo desde Madrid.

Sobre esta actuación para modernizar las tres grandes depuradoras del sur de Madrid, que según ha dicho acaba de superar la declaración ambiental, ha recordado que asciende a unos 1.000 millones de euros. Respecto a la cuenca demandante, la del Segura, ha indicado que la aportación económica para obtener nuevas fuentes de suministro de agua, principalmente desalada y regenerada, conlleva una inversión que supera los 600 millones, "para hacer efectivos esos compromisos que tenemos adquiridos hasta alcanzar el final de periodo de planificación, que la Unión Europea ha establecido a finales de 2027".

Dicho esto, el secretario de Estado de Medio Ambiente ha terminado reiterando que "hay que asumir en términos de normalidad" esos caudales ecológicos para el Tajo, pues, en definitiva, "se trata de hacer efectivo un compromiso como país adquirido en el marco de la Unión Europea, que obliga a dar respuestas razonables a los ciudadanos de hoy y las generaciones de mañana".