Judicial

Los dos acusados del crimen de La Puebla se culpan mutuamente de la muerte de Juan Manuel

Natalia M. y Agustín M. se sientan desde este lunes en el banquillo de la Audiencia Provincial por golpear, atropellar y quemar vivo al exnovio de ella en 2021

Él asegura que el asesinato fue orquestado por la joven, que afirma ser víctima de violencia de género

La procesada Natalia M.R., en el banquillo en la primera sesión del juicio por el crimen de La Puebla.

La procesada Natalia M.R., en el banquillo en la primera sesión del juicio por el crimen de La Puebla. / Iván Urquízar

Ana Lucas

Ana Lucas

La Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Murcia, con sede en Cartagena, era escenario este lunes del comienzo del juicio por el conocido como crimen de La Puebla, que costó la vida en verano de 2021 a un hombre, Juan Manuel, al que golpearon con una llave inglesa en la cabeza, atropellaron, metieron malherido en un coche y quemaron vivo. Se sientan en el banquillo los dos sospechosos de acabar con la vida de este hombre: Agustín M. A. y Natalia M. R (ella, exnovia de la víctima). La Fiscalía pide para ellos penas que suman 69 años de cárcel: 35 para él y 34 para ella. Agustín sostiene que el crimen fue ideado por Natalia, mientras que la defensa de Natalia subraya que la joven es una víctima de violencia de género, que Agustín la maltrataba.

Tras la selección de los miembros del jurado popular que decidirá la suerte de estas personas, daba comienzo la vista como tal. Se trataba de esclarecer si Agustín y Natalia, como sostiene la Fiscalía, acabaron con la vida de Juan Manuel, el cual, como determinó la autopsia, estaba vivo cuando lo metieron (agonizante, tras haber sido golpeado y atropellado) en el coche, a cuyo interior pegaron fuego con un mechero. El forense concluyó, detalla la fiscal, que la causa de la muerte fue intoxicación por monóxido de carbono y quemaduras durante el incendio del automóvil.

El procesado Agustín M. A., en el banquillo en la primera sesión del juicio por el crimen de La Puebla.

El procesado Agustín M. A., en el banquillo en la primera sesión del juicio por el crimen de La Puebla. / Iván Urquízar

Durante la vista, el procesado Agustín contó con la asistencia de María Sánchez, una de las dos facilitadoras con las que cuenta en la comunidad murciana Plena Inclusión. El facilitador surge por la necesidad de explicar con un lenguaje más accesible la terminología jurídica, la cual no es sencilla para nadie, y se convierte en más compleja todavía si el receptor del mensaje tiene discapacidad, como es el caso de Agustín, que sufre "un retraso mental leve", indicó la fiscal, Pilar Romera. No obstante, "Agustín era capaz de entender y comprender que pegar fuego a una persona en el interior de su vehículo está feo, está mal, no es bonito", remarcó uno de los abogados de la acusación particular.

Relaciones "tortuosas"

La representante del Ministerio Público, la primera en intervenir, apuntó que Juan Manuel tenía 31 años y Natalia 15 cuando comenzaron su relación, "pero la familia materna consiente esta relación y les gusta Juan Manuel para su hija", detalló Romera. "La relación de Natalia y Juan Manuel, cuando ya no eran novios, era bastante tortuosa, con amenazas continuas de muerte; y Agustín también amenaza a Juan Manuel", fue desgranando. También tachó de "tortuosa, tormentosa" la relación de Natalia y Agustín. Cabe apuntar que Agustín había sido condenado dos meses antes a la pena de prohibición de aproximación y comunicación con Natalia durante dos años.

Pese a ello, se fueron a vivir juntos a Los Narejos. "Días antes del crimen, de madrugada, Natalia llama al 112 y dice que Agustín está intentando entrar en su casa: va la Guardia Civil y lo detiene, y acaba condenado por un delito de quebrantamiento de condena".

El mismo día del crimen, Juan Manuel "cuenta a varios testigos que está amenazado por Natalia, porque ella quiere volver con él, pero él no quiere". "En una llamada, amenazó a Juan Manuel con quemar su casa con su madre dentro", reveló la representante del Ministerio Público. Horas después, Juan Manuel estaba muerto. Su cuerpo, calcinado, fue encontrado en el interior de un coche quemado en un paraje.

La abogada de Agustín, por su parte, dijo que su cliente se vio "inmerso de forma imprevista" en los hechos, de los cuales "no es autor". "Agustín se encontraba en estado de intoxicación plena", sostuvo la letrada.

El abogado de Natalia, por otro lado, pintó a la joven como "una mujer con una voluntad mermada, que no tenía dónde vivir, su madre no la quería en su casa". También dijo que la chica era víctima de violencia de género, y que el Programa Viogen ya detectó "factores de riesgo" en el caso de esta persona. "Y no se hace nada. Sí, la llama de vez en cuando la Policía", espetó.

"Agustín, déjame hacer esto a mi manera"

A la una y veinte de la tarde comenzó a declarar, acompañado por la facilitadora, Agustín. El chico, que tiene una discapacidad del 43% reconocida ("hay cosas que no entiendo", admite) contó que la relación con Natalia "era buena", aunque "ella decía lo que yo tenía que hacer". Si no lo hacía, "se cabreaba" y hacía "cosas amenazantes hacia mí".

"La misma noche del fallecimiento de Juan Manuel hay una llamada hacia mí que me dice: 'Agustín, déjame hacer esto a mi manera'. Así de claro lo digo", subrayó el acusado.

El día del crimen él estuvo drogándose, aseguró. Y entonces él pidió a un familiar de Natalia una llave inglesa "para abrir una casa del banco, porque mi madre nos echó de la casa" y la pareja pensaba okupar. Esta herramienta se la echó al bolso la ahora procesada.

"Natalia me ha utilizado para acabar con la vida de Juan Manuel", tiene claro el acusado

Horas después, siempre según la declaración de Agustín, Natalia se marchó con Juanmi y él salió a buscarlos por La Puebla. A las dos de la mañana, según el acusado, ella lo llamó por teléfono, para que acudiese a un paraje aislado de madrugada, donde la joven estaba con el que luego acabaría asesinado. Sentía celos, admitió. Y cree que Natalia provocó el encuentro para que ambos hombres, su novio y su ex, se peleasen.

Y se pegaron, tras lo cual se metieron en el coche, al volante del cual se puso Natalia. Pero ella "no quería ir al hospital", como reclamaba Juanmi, herido. Detuvo el vehículo en otro paraje y comenzó otra pelea. "El motivo era Natalia, por supuesto", manifestó. "Yo me quedé 'pasao', hasta que ella actúa. Juan Manuel, como ha podido, se ha marchado. Ella conduce el coche, yo voy atrás casi inconsciente", fue rememorando. Aseguró que Natalia estaba persiguiendo a la víctima con el coche, hasta que lo atropelló. También asegura que fue ella la que incendió el vehículo, una vez que habían introducido el cuerpo en el interior del mismo.

Agustín recordó que, al ver el coche ardiendo, se quedó "en estado de shock". "Nunca, que quede claro en esta sala, jamás quería acabar con la vida de Juan Manuel, y lo digo". Admitió que cambió su declaración porque "quería protegerla", hasta que se dio cuenta de que "me ha utilizado para acabar con la vida de Juan Manuel".

Por su parte, Natalia, que declaró por la tarde, dijo que ella atropelló sin darse cuenta a Juanmi, pero fue Agustín quien, asegura, pegó fuego al coche. Y lo mató.