El campo busca agricultores que consigan echar raíces
Expertos en el sector debaten sobre la preocupación por la escasez de jóvenes en el campo y la falta de personal en los niveles básicos
Ponentes y asistentes al ‘Circuito Planeta Agro, la voz del mundo rural’. / Juan Carlos Caval
Beatriz Díaz
El relevo generacional y la necesidad de personal en el sector agroalimentario fueron los temas principales que se debatieron durante la iniciativa ‘Circuito Planeta Agro, la voz del mundo rural’ impulsada por AgroBank, la línea de negocio agroalimentario de CaixaBank, y organizada recientemente por el diario La Opinión de Murcia, que contó con la colaboración de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y la participación de el director de la Región de Murcia de CaixaBank, Juan Jesús Lozano; del director de AgroBank de la Comunidad Valenciana y Murcia, Carlos Campos, y el secretario general de la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Francisco González Zapater.
Además, en la mesa de debate participaron la directora general de Política Agraria Común de la Región de Murcia, Ana García; el director de personas y RSC de Cítricos La Paz, Justo Noguera; el presidente de Deilor sociedad cooperativa, Juan Francisco Abellaneda, y la Directora de Recursos Humanos, Sonia Rosique Padilla.
El encuentro, titulado ‘Nuevas generaciones y necesidad de personal en el sector agroalimentario’, fue inaugurado por el director de La Opinión de Murcia, José Alberto Pardo, quien ensalzó los logros de los agricultores de la Región, recalcando su «talento para innovar, para convertir sus cultivos en los más digitalizados de Europa», poniendo en valor que son un ejemplo más allá de nuestras fronteras: «Hasta esta tierra llegan desde todo el mundo para aprender del modelo de gestión hídrica».
En la mesa de debate, moderada por la periodista Beatriz Salazar, Sonia Rosique enfatizó la necesidad de romper con la imagen negativa del sector agrícola para atraer al talento. «Queremos que la sociedad vea que el sector también ofrece un vasto campo de oportunidades, donde se puede acceder sin cualificación previa y avanzar hacia puestos intermedios e incluso directivos, siempre que la cultura de la empresa lo permita. Son las empresas las que tienen que promover esa ética y sostenibilidad, además de mostrar que realmente es un mundo apasionante», señaló.
Por su parte, Justo Noguera compartió la percepción de Rosique sobre los desafíos que enfrenta el sector: «Al final, estamos en el mismo barco, estamos en la misma función y compartimos las mismas necesidades y problemáticas diarias. Para mí, las mayores dificultades están en el trabajo de campo y la complejidad de atraer personal poco cualificado. Hay una escasez de mano de obra en general que nos está afectando».
A la hora de retener el talento, Noguera también mencionó el problema de la estacionalidad. «Desde las empresas agrícolas se intenta combatir otros motivos de rechazo para los trabajadores como es la estacionalidad. Nuestra empresa se dedicaba solo a cítricos, que se trabajaban todo el año, pero en verano bajaba mucho el volumen. Así que, con el fin de romper la estacionalidad, desde este verano hemos incorporado en nuestra oferta el melón y la sandía para dar estabilidad al negocio y a la gente», compartió.
Rosique apuntó también otra preocupación que han detectado en G’s después de mucho tiempo investigando: «Llevamos cinco años analizando las prioridades de los más jóvenes y hemos encontrado un denominador común: ellos quieren equilibrar la vida profesional y la vida personal. El problema, como dicen mis compañeros es que ‘el campo no cierra los domingos’ y ahí la clave es dar a las personas un sentido de propósito, además de intentar ofrecer cierta flexibilidad».
Ponentes expertos en la mesa redonda. / Juan Carlos Caval
La necesidad de concienciar y motivar a las nuevas generaciones fue un punto clave en el debate, por eso, Abellaneda destacó que el reconocimiento social es primordial, haciendo hincapié en que «el sector está demonizado» y afirmando que «el reconocimiento social es donde está faltando acertar para que los jóvenes se incorporen. El sector no siempre se ve con buenos ojos, y eso que estamos hablando de un sector primario que se dedica a fabricar alimentos para la producción. Nosotros estamos interesados en mantener la tierra y en mantener los recursos más que nadie», recalcó, a lo que Soniaagregó que en la Región hay autonomía alimentaria, algo por lo que sentir orgullo.
Para enfrentar estos desafíos, los participantes destacaron la importancia de implementar políticas y estrategias efectivas. Ana García, por su parte, defendió que la oferta de subvenciones y ayudas no es suficiente por sí sola, sino que se debe «complementar con otros programas y acciones que son muy necesarias para la incorporación y mantenimiento de personal». Por eso, afirmó que desde la administración han puesto medidas para «las trabas que había hasta ahora, suavizar la tramitación e incrementar también las primas iniciales. Siempre enfocados en menores de 41 años» y añadió que «hay que luchar también para que se implementen programas formativos, realización de talleres, certificados de empleo y mejora de habilidades».
Otra iniciativa que García sacó a relucir durante la mesa redonda, y que afirmó haber tenido un éxito rotundo, fue la ayuda a los benjamines del mundo agro con la creación de grupos reducidos de trabajo con jóvenes con los que se reunían para «saber de primera mano cuáles eran los problemas a los que se enfrentaban» y «para que contaran con total transparencia lo que les ocurría».
En este punto, Noguera quiso resaltar que han observado que los perfiles cualificados, los recién graduados, «tienen un interés en asomarse al mundo agro, en asomarse a esa transformación digital de campo. Y sí que tenemos ahí unas nuevas generaciones interesadas en la calidad y la seguridad alimentaria con todas las certificaciones que los clientes y mercados nos exigen».
Además de los retos que enfrenta la agricultura, también hubo lugar para hablar de casos de éxito y, en ese sentido, Rosique quiso poner la nota positiva asegurando que «todas las empresas que a día de hoy se mantienen son un caso de éxito», defendiendo que lo hacen «con valores familiares y con pasión» y agregó que «ya seas un joven agricultor o una empresa que lleve cuatro generaciones, el hecho de que todavía a día de hoy se mantengan, para mí, es un éxito y ojalá duren mucho. Hay una corriente que se llama empresa centenaria y estoy segura de que hay muchas compañías que pueden llegar a esos 100 años y van a ser empresas del sector primario. Empresas que dan de comer y que alimentan a tantísima población».
"Somos compañeros de viaje a largo plazo"
Carlos Campos. / Juan Carlos Caval
Antes del inicio de la mesa redonda, el director de AgroBank en Comunidad Valenciana y Murcia, Carlos Campos, expresó el deseo de la entidad de «poner voz e imágenes a la realidad de los grande retos y desafíos del sector agroalimentario», un compromiso que demuestran con 80 oficinas donde su negocio principal es el agro, a lo que se suman 300 gestores especializados «que conocen la realidad, la situación y los cultivos» de primera mano. Además, puso en valor la inversión de 3.000 millones de euros en la Región, en el ejercicio 2023, con la idea de servir «como un motor», persiguiendo así motivar e incentivar a esas nuevas generaciones a través, también, de la propuesta de valor de proyectos que apuestan por la tierra. Para terminar, cerró su discurso dirigiéndose «a todo el tejido productivo, a todo el sector primario y a todos los agricultores» para transmitir la apuesta firme de la división: «Somos compañeros de viaje a largo plazo».
Rejuvenecer la agricultura pasa por el reconocimiento social
El secretario general de la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Francisco González Zapater, destacó «la profunda renovación y evolución» que impulsa a la agricultura en la Región para superar así los obstáculos que enfrenta, valiéndose del impulso de la innovación y de la digitalización.
El cambio climático, el relevo generacional y la restricción en el uso de los recursos naturales, como el agua y la tierra, suponen grandes retos que se unen, además, a la necesidad de evolucionar hacia un sistema productivo sostenible, que permita reducir el uso de productos fitosanitarios y fertilizantes. Por suerte, la Región cuenta con medios para plantar cara a estos grandes desafíos, «con el Gobierno regional muy involucrado». Entre los que se encuentran la investigación, la innovación y la digitalización, que pueden llevar al reconocimiento social del sector.
Francisco González. / Juan Carlos Caval
«Quiero poner como ejemplo el programa de protección de nuevas variedades que tiene el Imida y que da solución a los problemas de cambio climático, a los problemas de infradotación de agua, a los problemas de reducción en el uso de productos fitosanitarios, generando e incorporando nuevas resistencias a plagas y enfermedades. La adaptación a los nuevos productos del mercado es un aspecto fundamental. Cada vez nuestro consumidor desea comer piezas de fruta, piezas de melón y de sandía de un menor tamaño, y las adaptamos al consumo actual».
Precisamente, el secretario general quiso poner en valor el uso del agua que se hace en la Región, «gota a gota», para regar los campos. Algo que está en el «ADN del agricultor murciano y que pasa de generación en generación», apuntando un dato muy ilustrativo: con solo un consumo del 3% del agua nacional producimos y exportamos el 25% de las frutas y hortalizas que se envían al exterior. Se trata de un modelo que, afirmó, «le pese a quien le pese, es envidiado por muchas zonas productoras agrícolas a nivel mundial».
Para la incorporación de jóvenes, añadió, desde el Gobierno regional se persigue el establecimiento de un régimen fiscal especial para los primeros 5 años, además de la existencia de un modelo agrario justo que se adecúe a las necesidades del agricultor, con coberturas básicas y evitando la contratación obligatoria de los riegos extraordinarios. Esto también se ha contemplado en el plan de financiación plurianual incrementándose la dotación al seguro agrario con un millón de euros.
"El relevo generacional en el campo tiene mucho futuro, pero tenemos que confiar y saber atraer a la gente joven"
Juan Jesús Lozano. / Juan Carlos Caval
Juan Jesús Lozano, director de CaixaBank en la Región, habló de cómo le había influido el hecho de ser parte de la segunda generación de una familia dedicada a la agroalimentación: «Vengo de convivir tanto con los sinsabores como con las alegrías del agro», afirmó.
También se mostró optimista con el porvenir del sector: «El relevo generacional tiene mucho futuro pero tenemos que aprender a confiar en el compromiso de los más jóvenes». Además, afirmó que es importante «conseguir uno de los principales hitos de la agricultura, hacer de ella un hábitat atractiva, así como hablar más en términos de oportunidad y menos en términos de amenaza», aparte de hacer hincapié en la necesidad de hablar más de las oportunidades que ofrece.
«Nosotros tenemos que hacerla atractiva, sintiéndonos orgullosos y proyectando ese orgullo. Aquí las empresas tienen un reto importante, llegar a todas las capas de su estructura laboral. Se puede dar la tranquilidad de que sus necesidades y expectativas van a estar cubiertas, y por tanto, tener el convencimiento de formar parte de proyectos sólidos y de continuidad.
Lozano puso el broche final a las reflexiones de la velada, considerando que se deben seguir profundizando más allá del foro.
Para finalizar, invitó a los asistentes a convertirse en embajadores del sector, potenciando el respeto y reconocimiento hacia el mismos.