Hasta hace muy poco, el atún rojo estaba gestionado por medio de un plan de recuperación plurianual gestionado por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico(ICCAT). Pero gracias al trabajo de todos, incluidas las empresas de acuicultura de la Región de Murcia, líder en la producción de esta especie con más de 6.000 toneladas al año, la situación se ha revertido. El atún rojo ha salido de la zona de peligro y es hoy ejemplo de éxito en la gestión de conservación de una especie. Y ello manteniendo su disponibilidad en mercados y restaurantes, que mientras la especie se recuperaba han permanecido bien surtidos gracias a una forma de acuicultura muy especial en la que aquí, en la Región de Murcia, somos expertos.

El atún rojo es un producto gourmet, disponible todo el año, y que gracias a la acuicultura goza como especie de una excelente salud

La acuicultura es, sin duda, una de las mejores formas para obtener productos del mar y de los ríos de calidad, a un precio asequible y, lo que es más importante, con trazabilidad garantizada y disponibilidad continua a lo largo de todo el año. Es, además, uno de los métodos más sostenibles de obtención de alimento. Todo el sector del atún rojo hace de mantener una huella de carbono reducida empeño común: para ello se emplean barcos de tipo catamarán, de bajo consumo de combustible y eficientes en emisiones, entre otras iniciativas.  

Ofrecer este pescado tan valorado a hogares y restaurantes de todo el mundo de un modo sostenible es un gran desafío para el sector. El atún rojo es consumido preferentemente crudo, en sashimi, por lo que es muy demandado en Asia, Estados Unidos y Europa. Tal como explican en una de las empresas murcianas especialistas en este pescado, para ese consumo crudo “es mejor que el pescado tenga mayor cantidad de grasa, lo que se consigue gracias al cultivo de ejemplares que promedian los 250 kilos”.

Las empresas murcianas capturan el atún en las Islas Baleares y lo trasladan a viveros situados en la costa para su cría en mar abierto

Peculiaridades de la cría del atún

¿Cómo llega el atún rojo de las aguas del Mediterráneo a las mesas de todo el mundo? Es un proceso único, en el que se combinan pesca tradicional y acuicultura responsable, lo que permite ofrecer un valor añadido al consumidor final. Los barcos de las empresas murcianas de acuicultura acuden hasta las aguas de Baleares para pescar ejemplares adultos. Luego los trasladan, muy lentamente, hacia la Región de Murcia. Hablamos de un viaje a pocos nudos para evitar estresar a los animales, que vivirán en viveros enormes, situados en localidades como Cartagena. Pasarán entre tres y doce meses hasta que recuperen el peso perdido y alcancen el nivel óptimo de grasa y color tras su migración del Atlántico al Mediterráneo.

La acuicultura murciana aporta al mercado más de 6.000 toneladas al año de un pescado apreciadísimo en Asia y Europa.

Los atunes que se capturan para su cría en acuicultura son ejemplares adultos de más de 10 años, lo que permite, junto con la aplicación de la normativa internacional de pesca, que las poblaciones silvestres se regeneren sin problemas. Y, al mismo tiempo, que podamos seguir disfrutándolos en nuestras mesas, aunando así gastronomía y respeto medioambiental.

En resumen, el atún rojo es un apreciado manjar culinario, con excelentes propiedades nutricionales, rico en calcio, hierro, selenio y Omega 3, que puede ser disfrutado en las casas y restaurantes de todo el mundo gracias a su cultivo en la Región de Murcia. Como el resto de la acuicultura, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en su Informe anual sobre el estado de la pesca y la acuicultura (SOFIA, por sus siglas en inglés) destaca que tiene un papel clave en la creación de un sistema alimentario justo y sostenible, capaz de alimentar a una población en crecimiento sin poner en riesgo los recursos naturales de los que depende la salud del planeta.