El progresivo recorte de agua al Trasvase Tajo-Segura hasta 2027 afectará especialmente a los regantes del Campo de Cartagena, comarca que depende en gran medida del agua que llegue por el acueducto. Según las propias previsiones de la Confederación Hidrográfica del Segura, los nuevos caudales ecológicos del Tajo supondrá la pérdida de 2.800 hectáreas regables en este territorio, una pérdida del valor del suelo agrícola de 78.000 euros por hectárea y una reducción del valor patrimonial de los agricultores de hasta 220 millones de euros.

Ante estas cifras, el Ayuntamiento de Cartagena presentará un recurso contencioso-administrativo en el Tribunal Supremo, al igual que los gobiernos autonómicos de Murcia y Andalucía y los regantes. La vicealcaldesa de Cartagena, Ana Belén Castejón, llevará mañana al pleno municipal una moción, que cuenta con el apoyo del Partido Popular y Ciudadanos (el resto de la corporación municipal), para apoyar esta acción judicial.

"Consideramos que esta decisión tomada en un despacho de Madrid condena al sector agroalimentario del Campo de Cartagena a una reducción difícil de cuantificar tanto en términos de PIB, como en pérdida de empleo, puesto que la eliminación masiva de hectáreas de regadío llevará aparejada un recorte no sólo en el trabajo propiamente del campo sino en todO el tejido productivo que genera la actividad agrícola", explica la expulsada del PSOE y secretaria general de Sí Cartagena.

La agricultura tiene un peso importante de la economía municipal, incide la moción. "Transporte, industria agroalimentaria, almacenes de distribución, industria de maquinaria agrícola, fitosanitaria y sanidad vegetal, etc se verán gravemente perjudicados también".