Óscar Puente, la nueva estrella del PSOE después de su contundente discurso por sorpresa en la primera jornada de la investidura fallida de Alberto Núñez Feijóo, comenzó el día con tensión. El exalcalde de Valladolid iba a tomar el tren este viernes desde su ciudad hacia Madrid, para volver a intervenir en el último día de este Pleno, cuando hubo un altercado con otro pasajero, que le insultó por la ocupación de un asiento. La Policía Nacional tuvo que desplazarse hasta el vagón y el AVE llegó a Atocha con 17 minutos de retraso. No deja de ser una anécdota, pero ilustra el estresante momento político actual. 

Puente llegó al Congreso y anunció que iba a interponer una denuncia. Después, pese a los intentos de Feijóo de forzar que Pedro Sánchez tomara la palabra (“suba aquí, no se esconda ante nadie y hable claro”, le dijo al presidente en funciones), el exalcalde volvió a intervenir, en un estilo igual de duro que el del martes pero mucho más concentrado, al estar constreñido por los tiempos. El diputado del PSOE solo tenía cinco minutos en la tribuna del Congreso de los Diputados. Los aprovechó para acusar a Feijóo de “manosear” al Rey con su intento de llegar a la Moncloa, abocado al fracaso, y sembró dudas sobre la continuidad del dirigente gallego al frente del PP. “Usted partirá”, dijo. 

“Ha malgastado usted un mes, pero se muestra usted satisfecho. Fenomenal. Quien no se consuela es porque no quiere. No les ha importado utilizar de forma profundamente desleal a la máxima autoridad del Estado para a través de ella convocarnos a este simulacro de investidura. Su respeto por las instituciones es nulo. Utilizar a la Corona para coronarse líder de su partido”, señaló Puente.  

“Han exigido al presidente que participe de la farsa. El auténtico objetivo de este debate no es otro que investir a un presidente. No hay símbolo ni institución que no hayan estado ustedes dispuestos a manosear y socavar para que usted se invista como presidente de su partido. Un hombre de Estado no pisotea los símbolos del Estado”, continuó el exalcalde de Valladolid. 

La sombra del relevo

Para el PSOE, el único objetivo de Núñez Feijóo en este convocatoria, después de que el Rey lo nombrara candidato a la investidura al haber sido el cabeza de lista del partido más votado, era afianzar su liderazgo en el PP. Puente hurgó en esa herida, pese a que de momento los posibles recambios en la cúpula de los conversadores, como Juan Manuel Moreno e Isabel Díaz Ayuso, aseguran que respaldan al dirigente gallego. 

“La próxima vez, si es que la hay, convoque un congreso de su partido. O mucho mejor, unas primarias, para que los militantes puedan decidir entre Ayuso, Moreno, Aznar o quien sea. Atrévase. Aprenda algo del señor Sánchez de una vez por todas -concluyó el diputado del PSOE-. Se acabó lo que se daba. El final de Verano Azul llegó y usted partirá”.

No hubo respuesta a las preguntas que había lanzado Feijóo sobre si Sánchez estaba dispuesto a aprobar una amnistía del ‘procés’ y autorizar un referéndum sobre la independencia de Cataluña, una consulta que reclamaron el jueves ERC y Junts y que los socialistas rechazaron a través de un comunicado a última hora de la tarde. “El PSOE seguirá haciendo política -se limitó a decir Puente-. Seguiremos tratando de recuperar para la política a quienes se excluyeron de ella. Seguiremos hablando de diálogo y de convivencia”.