Fútbol

Los cambios de entrenador de Felipe Moreno siempre acaban en fracaso

El dueño del Real Murcia sigue resistiéndose a la destitución de Gustavo Múnua pese a la gran crisis deportiva que vive el equipo, pero es que en el Leganés nunca logró alcanzar los objetivos marcados en las siete temporadas en las que cambió de técnico a mitad de curso

Victoria Pavón con Rafa Muñoz y Pepe Aguilar, tándem en el banquillo durante un mes en 2011. | CD LEGANÉS

Victoria Pavón con Rafa Muñoz y Pepe Aguilar, tándem en el banquillo durante un mes en 2011. | CD LEGANÉS

Ángela Moreno

Ángela Moreno

Presumía Felipe Moreno antes de aterrizar oficialmente en el Real Murcia de ser un gestor paciente con sus entrenadores. Reforzaba esa idea recordando las cinco temporadas que permaneció Gaizka Garitano en el banquillo del Leganés, una etapa que coincidía con dos ascensos de categoría y con dos cursos logrando la salvación en Primera División. No fue el vasco el único que se marchó del club pepinero por su propia decisión. Pablo Alfaro, tras completar la temporada 12-13, decidía no aceptar la oferta de renovación puesta sobre la mesa por el cordobés.

Siete campañas, si contamos la 18-19, donde de principio a fin estuvo Mauricio Pellegrino, estuvo Felipe Moreno, actual dueño del Real Murcia, sin despedir a un entrenador. Y de ese dato presume el andaluz, aunque la etapa del empresario en el club madrileño es mucho más larga. Hasta trece años estuvo en Butarque, trece años en los que tuvo 18 entrenadores, lo que eleva la media hasta 1,4 técnicos por curso.

De momento, en el Real Murcia, club al que llegó el pasado mes de marzo, ha aguantado sin despedir a ningún entrenador. Mantuvo hasta el final a Mario Simón, en una decisión que costó caro al no conseguirse la clasificación para el play off, y de momento sigue fiel a un Gustavo Munúa completamente sin más apoyos.

Las entradas ante el Castilla, entre 15 y 25 euros

El domingo a las 20.00 horas visitará Nueva Condomina el Real Madrid Castilla de Raúl González Blanco. Las entradas para ese encuentro, al igual que para todos los choques ligueros en casa del Real Murcia, tendrán precios que van desde los 15 euros en fondo hasta los 25 euros en la tribuna preferente. Las localidades de lateral cuestan 20 euros. Además, los menores de 14 años tendrán que pagar siete euros. Los blancos no visitan NC desde junio de 2014.

Enfado de los aficionados

Aunque la eliminación copera ante un Segunda RFEF y la derrota en Ceuta han vuelto a enfadar a los aficionados, cansados ya de la mala imagen que ofrece el equipo cada partido, el dueño del Real Murcia no va a mover ni un dedo esta semana. El técnico uruguayo sigue teniendo crédito, según afirman desde las oficinas y según viene diciendo el cordobés desde hace semanas, defendiendo que no va a tomar decisiones hasta enero.

Habrá que ver qué sucede si el domingo el Real Murcia no gana al Real Madrid Castilla y la grada se revuelve hacia el palco. Si se agrava la crisis, posiblemente no le quede a Felipe Moreno más remedio que dar su brazo a torcer, pero los antecedentes del cordobés cada vez que ha decidido cambiar de entrenador no dan motivo de esperanza.

Solo hay que mirar las estadísticas de Felipe Moreno al frente del Leganés, club que gestionó junto a su mujer, Victoria Pavón, de diciembre de 2008 a junio de 2022.

Quitando la etapa de Garitano en el banquillo, en la que se logró dos ascensos, llegando a Primera División, categoría en la que los madrileños se mantuvieron hasta tres temporadas; Felipe Moreno no estuvo muy acertado en la elección de técnicos, fracasando una y otra vez, como tiene toda la pinta de que va a ocurrir con un Munúa elegido por el propio consejero delegado grana.

Siete cursos con cambios

De los 13 años que Felipe Moreno estuvo en el Leganés, en siete temporadas el banquillo de Butarque se convirtió en una guillotina. Hasta dieciséis entrenadores fueron despedidos. Fue David Gordo, quien ya estaba en el club madrileño a su llegada, el primero al que Moreno ‘cortó la cabeza’. Lo hizo en la penúltima jornada liguera de la 2008-2009, cuando el conjunto pepinero era tercero y solo necesitaba un punto para asegurar el play off. Puso en su lugar a Agustín Vara, técnico de la cantera y que no logró ni una victoria en los tres partidos que dirigió. Empató en la última jornada liguera y en el play off fue eliminado a las primeras de cambio por un Jaén, que le goleaba en la vuelta (5-0).

Se volvió a repetir la historia en la 2009-2010, la primera planificada ya completamente por Felipe Moreno. Fue Luis Ángel Luque Luque el técnico elegido para liderar el proyecto. Aguantó hasta marzo, cuando recibió la carta de despido. Una vez más era Agustín Vara el que tenía que acudir al rescate, pero en esta ocasión no hubo ni clasificación para el play off.

Hasta un támden

Como no hay dos sin tres, Felipe Moreno siguió sin dar con la tecla en la elección del entrenador, acumulando hasta seis en dos temporadas, campañas en las que el director deportivo era Paco Belmonte, actual presidente del FC Cartagena.

Miguel Rivera asumía el cargo en la 2011-2012, siendo despedido el 18 de enero de 2012. Moreno y Belmonte se sacaban un conejo de la chistera optando por un támden. Rafa Muñoz y Pepe Aguilar se hacían cargo del equipo. El ‘invento’ no duró ni un mes. El 14 de febrero llegaba José María Rico, que logró la clasificación para el play off, aunque de nuevo se fracasaba, al caer en la primera ronda.

Felipe Moreno y Gustavo Munúa en el inicio de la pretemporada del Real Murcia.

Felipe Moreno y Gustavo Munúa en el inicio de la pretemporada del Real Murcia. / Real Murcia

Otros tres entrenadores pasaron por el banquillo del Leganés en la temporada 12-13. Empezó Miguel Álvarez, aunque en este caso no hubo tanta paciencia. En noviembre ya estaba fuera. Su sustituto fue Carlos Orúe, que dos meses después, cuando el equipo ya había prácticamente dinamitado sus opciones de pelear por las plazas de play off, era despedido a distancia. Y es que, según contaban algunos medios, Felipe Moreno estaba en Brasil cuando cogió el teléfono para pedirle a Belmonte que cesara al andaluz. Víctor Fernández, que había colgado las botas, se pone al frente, logrando evitar el descenso para una plantilla planificada para ascender.

Ascensos y estabilidad

Del caos pasó el Leganés a la estabilidad en el banquillo. Pablo Alfaro aguantó toda la campaña 12-13, donde el equipo volvía a fallar en la primera ronda del play off. No quiso continuar el maño, que se marchaba al Huesca, llegando un Garitano que hizo historia, logrando dos ascensos, uno a Segunda y otra a Primera, y afianzando al Leganés en la máxima categoría.

Fue en junio de 2018 cuando Garitano se marchó buscando nuevos retos, llegando entonces Mauricio Pellegrino, que también salvó a los pepineros. Pero las cosas no empezaron bien para el argentino en la 18-19, en la que, después de nueve jornadas sin sumar una victoria, fue destituido. Cogió el equipo de forma interina Cembranos para ser Javier Aguirre el que rozaría la salvación, descendiendo en la última jornada.

Vuelta a las andadas

Dos temporadas más estuvo Felipe Moreno en el Leganés, dos temporadas en las que los entrenadores fueron cayendo a pares en el club pepinero. Empezó la 20-21 Josep Luis Martí, teniendo que recurrir posteriormente a Garitano, que no podía devolver al equipo a Primera, cayendo en la primera ronda del play off.

Para olvidar fue la campaña 21-22. Se mantuvo Garitano, despedido en octubre tras sumar 10 puntos de 39 posibles. Aunque rea ratificado un domingo, al día siguiente Felipe Moreno decidía no esperar más. Llegó Nafti entonces pero la temporada de los madrileños fue pésima, acabando en duodécima posición.

En total, 18 entrenadores tuvo Felipe Moreno en sus 13 años en el Leganés.