La borrasca Efraín se irá debilitando, aunque sus últimas precipitaciones y el fuerte oleaje pondrán en riesgo a varias provincias del sureste peninsular, según la Agencia Estatal de Meteorología.

La Región de Murcia continúa este jueves en aviso amarillo por fenómenos costeros, con fuertes rachas de viento y olas que podrán alcanzar los tres metros de altura, aunque la alerta se dará por finalizada esta noche, según Juan Esteban, delegado de la AEMET en la Región.

Seguirá lloviendo de manera intermitente, pero las precipitaciones irán remitiendo a lo largo de la jornada -en Mazarrón se han registrado 7 litros por metro cuadrado con el agua caída esta madrugada y esta mañana- y, aunque las temperaturas bajarán, seguirán marcando valores por encima de lo normal para esta época del año.

De hecho, como confirma Esteban, este mes de diciembre en la Región ha habido efemérides: este martes los termómetros han marcado las mínimas más altas en el Observatorio de Murcia (18,2ºC) desde 1984; en el de Alcantarilla (19,1ºC) desde 1940; y en el de Cieza se ha registrado la máxima más alta, casi 26ºC.

El tiempo el viernes y el fin de semana

Los termómetros se mantendrán sin cambios de manera generalizada este viernes, con máximas de entre 18 y 19ºC y mínimas que en zonas como Cartagena estarán por encima de los 15, mientras que en Murcia superarán los 13. En concreto, para esta jornada se esperan 17 de máxima en Cartagena; 4 de mínima y 14 de máxima en Caravaca de la Cruz; 7 de mínima y 17 de máxima en Lorca; 7 de mínima y 13 de máxima en Yecla; y 18 de máxima en la ciudad de Murcia.

Los cielos permanecerán cubiertos, con nubosidad de evolución diurna, y se producirán chubascos en el interior de la Región, principalmente en la zona del Noroeste.

Este fin de semana no se esperan grandes cambios en el tiempo, salvo un ligero ascenso de las mínimas el sábado y un ligero descenso de las mismas el domingo.

Así, el fin de semana y el comienzo de la que viene se espera un periodo más anticiclónico y estable, que se acercará un poco más al invierno climatológico (y no al astronómico), comprendido entre el 1 de diciembre y finales de febrero, pese a que los termómetros sigan marcando valores por encima de lo normal.