Un informe técnico del Instituto Español de Oceanografía (IEO), al que ha tenido acceso La Opinión, concluye que no existen «evidencias científicas» suficientes para ejecutar el dragado de la gola de Marchamalo, tal y como pretende la Consejería de Agua y Medio Ambiente y defiende su Comité de Asesoramiento Científico del Mar Menor para permitir la entrada de agua del Mediterráneo al Mar Menor y así paliar la falta de oxigeno en las aguas de la laguna. Para el Ejecutivo regional, el dragado es «la única solución» que se puede acometer a corto plazo para evitar que se siga produciendo una alta mortalidad de peces y otras especies.

En este informe, que fue solicitado por el Ministerio para la Transición Ecológica al IEO tras la petición del presidente regional, Fernando López Miras, de dragar la gola, se advierte que la propuesta de la Comunidad podría generar graves daños adicionales al Mar Menor, a medio y largo plazo. Es más, según el Instituto de Oceanografía, la entrada de agua desde el Mediterráneo al Mar Menor en la zona sur podría acarrear, de manera local, una «estratificación termohalina», lo que empeoraría el nivel de anoxia en el fondo.

El proyecto de López Miras podría empeorar los episodios de anoxia en el sur del Mar Menor, según el informe

Según la documentación aportada por la Comunidad, tras el dragado de la gola se podría conseguir un 30 por ciento de renovación de agua en tres semanas, pero el IEO pone en duda este cálculo, primero por la falta de detalles del modelo hidrodinámico empleado, y segundo por no incluir los diferentes escenarios climatológicos y oceanográficos que pueden presentarse en los próximos meses.

Asaja pide inversiones hidráulicas

El presidente nacional de la organización agraria Asaja, Pedro Barato, aseguró ayer que la solución del Mar Menor «pasa por más planificación y por un plan nacional de inversiones hidráulicas en España». En la Región de Murcia, añadió, «existe una situación que hay que arreglar y las cosas de agua no se arreglan de un día para otro, se arreglan con el tiempo», defendió Barato, que consideró un mal paso criminalizar a un sector que ha dado tanto a la sociedad, especialmente tras el estallido de la pandemia.

Por otra parte, anunció que prevé grandes movilizaciones este otoño, ante las diversas amenazas que afronta el campo. El presidente de Asaja propondrá la próxima semana a sus órganos de gobierno movilizaciones en septiembre y octubre, a las que le gustaría que se sumaran las demás organizaciones agrarias españolas para llamar la atención sobre la situación de los agricultores.  EFE

El Instituto destaca la ausencia de criterios científicos rigurosos en la documentación aportada por la Comunidad, que ni siquiera valora los efectos que la renovación del agua pueda tener sobre la biodiversidad, los ecosistemas, el ciclo de vida de las especies o los recursos pesqueros. La documentación del equipo de López Miras tampoco tiene en cuenta, según el IEO, la posibilidad de que se facilite, tras el dragado, la llegada y expansión de especies invasoras; ni siquiera se informa del volumen que se va a dragar en cada punto del canal.

Ni siquiera se especifica el volumen a dragar en cada punto del canal, advierte el Instituto de Oceanografía

Otro de los aspectos que tampoco contempla la propuesta del Gobierno regional es el impacto que el dragado puede ocasionar en los ecosistemas mediterráneos cercanos. El IEO recuerda los daños producidos, documentados tras la salida de agua turbia de la laguna al Mediterráneo entre 2016 y 2018, sobre la posidonia oceánica en el canal del Estacio y en Isla Grosa. Tampoco se prevé la posibilidad de que los sedimentos que se remuevan posean partículas contaminantes que afecten tanto al ecosistema lagunar como al Mediterráneo.

Con carácter general, el Instituto lamenta que los informes presentados por la Consejería de Agua y Medio Ambiente no incluyan una mínima descripción de los instrumentos que se han usado o la metodología que se ha aplicado para la obtención de los resultados que, según la Comunidad, justifican su propuesta.

Ponen en duda que se pueda renovar el agua un 30 por ciento en 20 días tras el dragado, como afirma la Consejería

La profusa falta de argumentos científicos lleva al Instituto de Oceanografía a entender que el nivel de incertidumbre y los riesgos son excesivos, sobre todo teniendo en cuenta, detallan, que se trata de un ecosistema muy sensible.

Este organismo público de investigación, dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación, sostiene que, dada la crítica situación actual de la laguna, cualquier acción humana que se realice sobre el ecosistema debe estar respaldada por certezas científicas, que logren reducir a su mínima expresión la incertidumbre asociada, más allá de lo que ocurra en la cubeta sur del Mar Menor.

Este informe de asesoramiento técnico fue al departamento que dirige la ministra Teresa Ribera el pasado 8 de octubre, y desde el viernes pasado obra en poder de la Comunidad Autonóma, que hasta el momento no ha hecho pública su valoración.

Cabe recordar que a mediados de agosto, el experto del IEO, Juan Manuel Ruiz, ya adelantó lo que este informe concluye: «No está nada claro que esta medida por la que apuesta el Gobierno regional produzca el efecto deseado», además de «no ser una solución al problema de fondo», señaló entonces. «No podemos acometer este tipo de acciones sin saber a lo que estamos jugando», dijo Ruiz, que recordó que los investigadores que en un principio formaban parte del Comité Científico tenían claro que dragar la gola «no era una actuación apropiada», con lo que «se deberían aportar los datos y argumentos que justifiquen un giro así».