Opinión | Como perros y gatos

Una de jamones para el Real Murcia

Agustín Ramos tras una rueda de prensa en Nueva Condomina.

Agustín Ramos tras una rueda de prensa en Nueva Condomina. / Juan Carlos Caval

Aquí estoy. Llevo dos días plantada frente a las oficinas de Fibranet. Que qué hago ahí. Esperar a la UCO. Que para qué va a ir la UCO a las oficinas de Fibranet. Para detener a Agustín Ramos. Que qué ha hecho Agustín Ramos para que le detengan. Gastarse tres mil y pico euros en jamones en su etapa como presidente del Real Murcia. Y no lo digo yo. Lo dijo Felipe Moreno en la Junta de Accionistas del martes. «¿Y realmente crees que la UCO va a venir a detener a Agustín Ramos por eso?», me pregunta la vocecita de mi yo lógico. «Y tú qué sabrás», le responde mi yo guerrillero, convencido de que estoy ante la exclusiva de mi vida.

Lo que no entiendo es a qué esperan, cuántas más pruebas necesitan. Lo que no entiendo es cómo Ramos sigue libre después de haberse gastado más de tres mil euros en jamones. «A lo mejor porque los jefes no suelen ir a la cárcel por regalar jamones por Navidad a sus empleados», vuelve a saltar mi lado lógico.

Saco la calculadora para explicárselo. Divido 3.800 euros entre 60. El resultado me da la razón. Agustín Ramos se gastó 63 euros en cada jamón. «Pero qué jamones cuestan 63 euros, por dios», le restriego a esa vocecita que siempre cree que lo sabe todo. «Para empezar serían como mucho paletillas, digo yo». «¡¡¡PA-LE-TI-LLAS!!!», le recalco.

Pero en serio, qué broma es esta. ¿Cómo puede seguir libre un presidente que regala jamones de 63 euros a sus jugadores y empleados? ¿Qué tacañería es esa? Ahora entiendo el bajonazo de la segunda vuelta. ¿Así quería Ramos tenerlos enchufados, con jamones de 63 euros?

Yo imaginando que Agustín Ramos iba por ahí tirando de la BLACK, al más estilo Rodrigo Rato, y resulta que lo único que puede achacarle Felipe Moreno, después de meses levantando alfombras para encontrar los trapos sucios del expresidente, es un gasto sin abonar de tres mil y pico euros en 60 jamones. Jamones de 63 euros cada uno que Felipe Moreno comparó con Rolex, aunque yo creo que quería decir Casios.

No sabemos si estaban buenos, y no lo sabemos porque ninguno de los empleados del club presentes en la Junta levantó la mano para aclarar que los jamones de Ramos no se habían perdido por ahí por el metaverso, que los jamones de Ramos llevaban meses en sus estómagos. Pero, claro, cómo van a defender a Ramos si ahora son fieles a Felipe, igual que antes lo fueron a Tornel, a Gálvez, a Mauricio, a Moro e incluso, los más viejos del lugar, al malvado Samper. «No muerdas la mano que te da de comer», dicen, «hasta que te deje de dar de comer, claro», añadiría yo.

Pues eso que, de todas las barbaridades que decían que cometió Ramos durante su gestión, la única que salió en la Junta fue la de los jamones comprados por Ramos, aunque para ser más objetivos, los jamones fueron comprados por el Real Murcia y tendrían que ser pagados por el Real Murcia.

Que no sé por qué tanto enfado de Felipe por unas cestas de Navidad. Que nadie le ha pedido a Felipe que vaya al Sabadell y saque tres mil euros de los muchos millones que tiene ahí guardados. Que es tan fácil como coger tres mil euros de lo ingresado por los abonos, por ejemplo, y pagarle al de los jamones. ¿O es que ahora resulta que lo ingresado por el Real Murcia en abonos, publicidad, camisetas... sirve para pagar a los jugadores de Moreno, al director general de Moreno, a los abogados de Moreno, a los proveedores de Moreno, a los representantes de Moreno, a los palmeros de Moreno..., pero no al de los jamones de Ramos?

Solo intervino Felipe seis minutos, pero hubiera quedado mejor callándose. Porque si les digo la verdad, solo he visto ese vídeo de la Junta, y por un momento mi cabeza retrocedió a la época de Moro y Gálvez. Cambien los jamones de Ramos por el Mac que decían que se había comprado Mauricio, y el chiste es más o menos el mismo.

Durante esa intervención, el actual presidente del Real Murcia también se quejó de que tiene que hacer frente a un aval de 120.000 euros de Adidas para poder seguir comprando ropa. Por dios, ¿cómo se le ocurre a Ramos irse del Real Murcia y no seguir pagando la ropa de Adidas? Qué sacrilegio es ese. Más razones para llamar a la UCO. No sé cómo Higinio Pérez no ha tomado ya cartas en el asunto. Aunque todavía si vienen los de la UCO son capaces de llevarse antes a Higinio que a Ramos.