Las obras del plan de movilidad, aunque con evidentes retrasos, continúan desarrollándose en el municipio. Una de las zonas en las que han culminado los trabajos es en la avenida Pío Baroja, la arteria vial que recorre el corazón del barrio Infante Juan Manuel. Aunque desde el Ayuntamiento todavía no saben cuándo se volverá a abrir al tráfico (los residentes sí pueden circular) es de esperar que lo haga entre esta semana y la siguiente.

La nueva configuración dispone de dos carriles centrales para el tráfico rodado en las dos direcciones, otros dos carriles exclusivos para el autobús y un carril bici readaptado (se estrenó hace solo unos meses). Además, la avenida presenta unas aceras más amplias. En concreto han pasado de 4,3 metros a 7,7 metros.

La imagen de esta avenida ha sido objeto de muchas críticas en redes sociales. Muchas de ellas hacen referencia a la falta de arbolado en uno de sus márgenes, por lo que en verano, esa gran tramo peatonal será intransitable. Otros usuarios han mostrado su disconformidad por la desaparición de las plazas de aparcamiento. El plan de movilidad en esta avenida ha acabado con las plazas que existían en ambos laterales, 126 en total.

A la espera de su apertura, el Consistorio están acometiendo las últimas labores de señalización horizontal de los nuevos carriles bus y bici, así como la adecuación de paradas bus e instalación de marquesinas en ambos lados de la avenida.