Cinco candidatos se postulan a los comicios presidenciales de este domingo, en los que el primer ministro Vladimir Putin parte como favorito absoluto para regresar al cargo que dejó hace casi cuatro años en manos de su hombre de confianza, Dimitri Medvedev, en medio de un ambiente de manifestaciones populares como no se han visto en años y que se suma a sospechas de fraude electoral que el Kremlin ha respondido denunciando injerencia internacional.

Decenas de miles de personas, muchas de ellas integrantes de la primera generación de votantes nacidos tras la disolución de la Unión Soviética, han salido a la calle en las últimas semanas para exigir transparencia electoral después de los polémicos comicios legislativos del pasado mes de diciembre, sujetos a acusaciones de irregularidades por observadores independientes, organizaciones como la OSCE, y Estados Unidos, igualmente rechazadas por el Kremlin.

Junto a Putin comparecen otros cuatro candidatos: Gennady Zyuganov, por el Partido Comunista; Sergei Mironov, presidente de la cámara alta y líder hasta el año pasado de Una Rusia Justa; el conocido representante de la ultraderecha, Vladimir Zhirinovski y el multimillonario magnate Mijail Projorov, cuya hermana y portavoz Irina ha irrumpido con fuerza en la campaña gracias a su elocuente retórica.

Las últimas encuestas conceden a Putin una amplia ventaja sobre sus competidores, y tiene garantizado el 50 por ciento de voto mínimo necesario para obtener la victoria directa.

La jornada se desarolla con normalidad

Por ahora, la jornada electoral se está desarrollando con normalidad, pese a las denuncias de fraude de la oposición. El incidente más destacable se ha producido después que tres activistas de la organización feminista ucraniana "Femen" se desnudaran para protestar contra Putin en el colegio donde había votado pocos minutos antes.

Las jóvenes entraron en el colegio quince minutos después de que Putin lo dejara, se desnudaron y corearon gritos de "¡Putin fuera!" y "¡Putin ladrón!", tras lo cual volcaron la urna electrónica donde el jefe del Gobierno ruso había depositado su papeleta.

La policía sacó inmediatamente a rastras a las tres mujeres y trató de cubrir con chaquetas sus pechos adornados con inscripciones como "Ratas del Kremlin" y "Yo robo por Putin".

El portavoz de Putin, Dmitri Peskov, citado por medios rusos, respondió a los sucedido diciendo: "Las chicas son tontitas. Creen que eso es romántico. Pero hablando en serio, primero, es una violación del orden público. Segundo, por lo que puedo entender, ofrecieron resistencia a los agentes de seguridad".

Las declaraciones de Peskov se produjeron después de que Oxana Shachkó, Anna Deda y Irina Fomina fueran detenidas por la policía.

Putin ha acudido a votar acompañado por su esposa en un colegio electoral de Moscú. "Dormí bien, hice ejercicio y después vine aquí para votar", dijo el candidato de la oficialista Rusia Unida, citado por la agencia Interfax.

El primer ministro, a la pregunta si conocía las numerosas denuncias sobre irregularidades que se producen en todo el país, aseguró que todavía no se ha puesto en contacto con los jefes de su campaña electoral.

Putin manifestó que espera "una buena participación" de los ciudadanos en los comicios: "Estoy seguro de que la gente actuará con responsabilidad".

El favorito a obtener la victoria, según todos los sondeos previos a la jornada electoral, fue el último de los cinco candidatos a la Presidencia de Rusia en acudir a las urnas.

Poco antes lo hizo el líder de la socialdemócrata Rusia Justa, Serguéi Mirónov, que tras hacerlo señaló a los periodistas que la de hoy será la única jornada electoral para elegir al próximo jefe de Estado ruso.

"Estoy seguro de que no habrá segunda vuelta en estas elecciones presidenciales, ya que el presidente será elegido ya en primera vuelta", dijo el candidato, que agregó que los rusos darán su voto "por el pájaro en mano más que por mil volando".

El que fuera presidente del Consejo de Federación (Senado) ruso manifestó que no tiene confianza en el proceso electoral y expresó su esperanza de que "la situación real de las preferencias políticas de los rusos será dada por el recuento alternativo de votos".

Lo dijo en alusión a la iniciativa de la ONG Golos, defensora de los derechos de los electores, que realizará un recuento paralelo de votos en todos los colegios de Moscú y en otros 10.000 del resto del país.

El primer aspirante a la Presidencia en acercarse a las urnas fue el multimillonario y candidato independiente Mijail Prójorov, que a diferencia del resto de sus rivales votó en su patria chica, en la región siberiana de Krasnoyarsk, a más de 4.000 kilómetros de la capital rusa.

Poco después hizo lo propio en Moscú Vladímir Yirinovski, candidato por el Partido Liberal Democrático de Rusia (PLDR), que criticó las cabinas de votación en las cuales los electores rellenan sus papeletas.

"No son cabinas, sino una profanación. Puedo ver lo que hace una persona en esa cabina. No es una cabina para una votación secreta", dijo Yirinovski a la salida del colegio electoral de Moscú en el que depositó su voto.

El candidato comunista Guennadi Ziugánov, tras votar en un colegio electoral de Moscú, no quiso decir a los periodistas si confía en la celebración de una segunda vuelta pero indicó "cuanta más alta sea la participación mayor será la competencia".

La participación a las 13.00 hora de Moscú (09.00 GMT) alcanzaba el 31,1 % del censo, según la Comisión Electoral Central (CEC) rusa, a pesar de que ya habían cerrado para entonces los colegios electorales de las regiones más orientales del país que también son las menos pobladas.

Mientras tanto, formaciones políticas, sociales y ONG han denunciado ya numerosas irregularidades que se registran en toda Rusia.

El Partido Comunista de Rusia (PCR) contabilizó más de 40 irregularidades sólo en la capital rusa, mientras que la agrupación opositora Liga de los Votantes y la ONG Golos denunciaron que los electores son traídos en grupos a los colegios electorales de Moscú y la región de Moscú desde otras regiones del país.

Por su parte, el partido liberal Yábloko, cuyo líder Grigori Yavlinski fue vetado para concurrir a estas elecciones, denunció junto con los observadores de Prójorov más de dos mil irregularidades en los colegios de todo el país.