Música | Pablo López Cantante y compositor

"Mis canciones siguen naciendo de la realidad del día a día, del estar con los pies en la calle y observar lo que pasa"

El cantante y compositor malagueño regresa este fin de semana a la Plaza de Toros de Murcia con su nueva gira, en la que hará un repaso de los temas que han marcado su trayectoria y aprovechará para presentar los que formarán parte de su próximo disco

El malagueño Pablo López llega este sábado a la Plaza de Toros de Murcia.

El malagueño Pablo López llega este sábado a la Plaza de Toros de Murcia. / ANDREU DALMAU / EFE

Adrián González

Adrián González

El genio del piano sigue inmerso en su estudio para dar rienda suelta a la composición de sus próximos 'colibrís' musicales, el símbolo en forma de pájaro que ha escogido -o lo ha escogido a él- para esta nueva etapa musical. El malagueño Pablo López (Fuengirola, 1984) sigue sacando "de la realidad del día a día" sus nuevas canciones: "La inspiración viene, sobre todo, no de huir, pero sí de no dejarme atrapar por el fantasma de llevar una vida diferente o una vida que quizá es un poco más extraordinaria", explica. 

Su exitosa gira nacional recala este fin de semana en una Plaza de Toros de Murcia que prácticamente está a punto de colgar el cartel de 'todo vendido'. "Murcia es una tierra que a mí me lleva absolutamente a música", confiesa.

En su parada por la capital del Segura deleitará a los miles de asistentes con temas ya consagrados como Vi, La mejor noche de mi vida, Tu enemigo, Lo saben mis zapatos, El patio, La niña de la linterna... y otros nuevos como Quasi o El abrazo más grande de todos los tiempos, que formarán parte de su próximo trabajo y que verá la luz a partir del próximo año. Hablamos con él antes del concierto de este sábado en Murcia.

Lo primero de todo, ¿cómo está? ¿Cómo está transcurriendo la gira? 

Me encuentro feliz y con una paz inusitada porque ya hay una seguridad después de casi cuarenta conciertos celebrados este año entre España y América. Da la sensación de que todo está en su sitio, de que yo soy un loco que necesita hacer esto de una manera apasionada y que la gente está por la labor de corresponder esa locura. Está siendo un gusto y una suerte de gira, total y absolutamente. 

¿Se llega a acostumbrar uno a tocar ante miles de personas en cada concierto? 

No, nunca te llegas a acostumbrar a pesar de que lleves diez años haciéndolo y que en los últimos cinco lo estemos haciendo con una ‘presión’ y con una sensación de energía que está por encima de lo que uno pueda aguantar. Pero nunca se me ha hecho una ‘oficina’ o un ‘fichar’, no tengo ni un recuerdo borrado, ni mucho menos. El disco duro está a punto de petar, pero todo lo vivido hasta ahora ha sido y será muy importante.

«Hubo cierto miedo a que se pensaran que me iba a girar por girar. Salgo a tocar por una necesidad musical»

¿Qué destacaría de esta nueva etapa musical que está viviendo? 

Bueno, yo destacaría, primero, la paciencia de la gente y el sobreestímulo que estoy sintiendo, porque no hay prácticamente ya un día que no tenga algo que haya pasado, lo cual agradezco, aunque parezca peligroso. Esta etapa está generando tanta cantidad de información que cuando estoy terminando una canción ya estoy empezando la siguiente.

Es la primera gran gira que lleva por toda España sin haber sacado previamente un nuevo trabajo. ¿Se afronta igual que las anteriores o de distinta manera? 

Pues mira, esta era una de las incertidumbres que tenía. No te voy a negar que hubo cierto miedo a que se pensaran que me iba a girar por girar. Salgo a girar por una necesidad musical. Es cierto que esta gira se afrontaba con mucho más miedo de lo que al final ha terminado siendo. Después notas que ha sido un éxito tremendo cuando termina un concierto de 22 o 23 canciones y ves que toda la gente ha mantenido arriba todos los temas. En este caso, estoy tocando por ejemplo Quasi desde hace unos meses, pero siento que no es más nueva que La mejor noche de mi vida, por ejemplo. Está siendo una gira para darme cuenta de que ese masoquismo de intentar escribir de verdad, de verdad, de verdad, provoca largoplacismo. Todas las canciones que he editado, y lo puedo decir con conocimiento de causa, son gracias a estos directos que para el público y para los que las sienten son nuevas

Desde luego, cada gira que ha hecho, musicalmente hablando, ha sido un mundo. En la de Santa Libertad (2018) incorporó cuerdas, en la de Mayday&Stay (2021) no llevaba guitarra, y ahora, entre las novedades, apuesta por trompeta y trombón... 

[Ríe] Sí, no lo había visto de esa manera, y mira que soy un hombre de datos... 

¿Tiene la necesidad de ir cada poco renovando los sonidos e instrumentos en los directos?

Ha sido, te prometo, de manera natural. Sí que es verdad que tengo unas cuantas cosas que son, digamos, ‘fijas’. Me gusta que haya un hilo conductor en todos los discos. Sí que es verdad que Camino, fuego y libertad fue el primer trabajo que hice a lo ‘grande’ al grabar con la London Metropolitan Orchestra, pero todos los discos empiezan con cuerdas y ocurren ‘cosas’ entre las canciones. Pero volviendo a lo que me preguntas, es curioso: es una necesidad que no es pretenciosa, y supongo que será una cuestión de cómo me sienta en cada momento.

En los últimos meses ha ido desgranando y sacando distintos singles (Quasi, El abrazo más grande de todos los tiempos... y el próximo 6 de octubre lanza Abril sin anestesia). ¿De dónde nace esta nueva música?

De donde siempre, de la realidad. De la cosa más fantástica que hay, que es el estar con los pies en la calle y observar un poquito a tu alrededor. Es suficiente para darte cuenta de que no hay que buscar un amor edulcorado en las letras, ¿no? Al final, todo lo que te pasa en el día a día es lo que le pasa también a la gente. La inspiración viene, sobre todo, no de huir, pero sí de no dejarme atrapar por el fantasma de llevar una vida diferente o una vida que quizá es un poco más extraordinaria. Me agarro a lo que nos pasa a todos: los mismos dolores, los mismos achaques de la vida y las mismas felicidades. Yo creo que la realidad, insisto, es algo maravilloso sobre lo que escribir.

Pablo López, durante una actuación de su última gira este año.

Pablo López, durante una actuación de su última gira este año. / MIGUEL ÁNGEL MOLINA / EFE

Hablando precisamente de la realidad, últimamente sólo se ven crisis políticas, catástrofes naturales y conflictos en el mundo... ¿Cree que esta sociedad necesita darse ‘el abrazo más grande de todos los tiempos’?

Lo has dicho tú, no yo, ¿eh? [Ríe] Hombre, desde luego que sí, pero yo creo que incluso hasta los que parecen los ‘malos de la película’ algún día, en algún momento, tienen un abrazo así. Si no, yo creo que se habría dado la catástrofe de verdad. Lo cierto es que es una constante en el ser humano, lo que pasa es que estamos más sobreinformados ahora. Hay momentos en los que parece que son más o menos, pero realmente yo creo que es a base de esos pequeños momentos donde nos paramos y nos damos cuenta de que alguien nos quiere logramos sobrevivir. 

¿Qué puede adelantar de Abril sin anestesia?

Que tengo el alma un poquito erizada cada vez que la escucho y tengo muchas ganas de que salga para verle esa cara ‘oculta’ que no le veo hasta que es de la gente. Oculta para bien, pero sí puedo adelantar que es del más puro estilo Pablo López, ‘insultando’ frases que con el tiempo me daré cuenta qué significan.

¿Y tiene ya una fecha aproximada para el lanzamiento del próximo disco?

Vamos a hacerlo de una manera más especial, pero yo creo que para principios del año que viene. 

«Murcia a mí me lleva absolutamente a música, a directo, a hotel después de las canciones...»

Echando la vista atrás, ¿ha cambiado algo respecto a aquel Pablo que durante los primeros años de trayectoria -y también durante la pandemia- llevó sus historias en forma de canciones a los teatros y auditorios? 

Yo te diría que no, que sigo evolucionando o ‘involucionando’ hacia mí mismo. Toda esta realidad aplastante y extraordinaria me está llevando cada vez a ser más niño, por suerte, y disfrutar un poquito más de lo que estoy haciendo. No tengo más ganas que antes ni muchas menos: tengo las mismas. Eso lo tengo intacto, si no mentiría. 

Su 'romance' con la Región de Murcia

¿Qué significado tiene Murcia en su trayectoria...? 

¡Tiene muchísimo...!

Si no me equivoco, en esta tierra conoció a su amigo y actual representante, Armand Martín...

¡Hostia, es verdad! Sí, sí, tuvimos nuestra primera conversación, por así decirlo, en Torre Pacheco... 

Y también tuvo su primer sold out en el Teatro Circo de Murcia allá por el año 2014 con la gira de Once historias y un piano.

¡Evidentemente! Es que yo siempre se lo digo a mi familia: yo me hago una gira por España y otra por Murcia. Es una tierra que, como sabrás, tanto en la ciudad como en la propia comunidad siempre hay promotores y gente que apuesta muchísimo por la música en directo. De verdad, recuerdo un año en que, de ochenta conciertos, allí me hice diez. Murcia a mí me lleva absolutamente a música, a directo, a hotel después de las canciones... Siempre me han pasado cosas muy interesantes y espero que sigan pasándome, de verdad.

Vuelve este sábado a la Plaza de Toros. En alguna una ocasión también ha contado que en sus inicios tocó en la sala que hay bajo la grada...

Claro que sí, sí señor. De hecho, y si no me equivoco, la primera vez que toqué en Murcia fue ahí. Es un lujo poder hacerlo y, sobre todo, ver ahora la cara a la misma gente de siempre que ha estado cerquita de mí. Para mí, Murcia es una tierra que es de mis puntos, y no lo digo en cualquier parte, señalados en el mapa. Es como ir a casa de tu tía, ¿sabes? No te van a regañar, pero te van a dar gloria bendita, vas a estar a gusto y al calor de un fuego especial propio de la gente de allí. 

Otro año más como 'coach' de La Voz

Además, este año vuelve a repetir en otra edición de La Voz y te volvemos a ver todas las semanas en la pequeña pantalla como 'coach' en busca de los futuros talentos. ¿Qué te aporta este programa?

Está siendo una pasada. Siempre compartir, empezando por los compañeros de los que aprendo muchísimo, de la trayectoria que tienen, de la humildad que gastan... Y después que todos los años es impresionante y... este año pasan cosas muy especiales con los corcusantes y... bueno, me voy a callar... [Ríe] Creo que es la edición que más momentos especiales tiene. 

Una de ellas la vivimos hace unos días en las audiciones a ciegas con la actuación del joven lorquino Lucas Feliz interpretando una versión de su canción La niña de la linterna.

Eso te iba a decir. Es una cosa para echarle de comer aparte, de verdad, ¿eh? Y ahí lo voy a dejar...

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