La subida de los caudales ecológicos en el Tajo hasta los 8,65 m3/segundo a partir de 2027 será una realidad porque así lo dicen cinco sentencias judiciales que anularon el pasado Plan Hidrológico del Tajo. Este es el argumento defendido este miércoles por el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, en una comparecencia en el Senado, en la Comisión de Presupuestos, y a preguntas del senador murciano de Ciudadanos, Miguel Sánchez, sobre el Trasvase y su posible recorte.

El dirigente del Ministerio para la Transición Ecológica señaló que este departamento «será escrupuloso» en la ejecución de estos dictámenes, algo que ya dejó claro durante el Consejo Nacional del Agua, donde añadió que los magistrados fueron «flexibles» al dejar tiempo para fijar los caudales en el Tajo en una nueva planificación y no en el mismo momento de conocer las sentencias. «No vamos a dar marcha atrás en nada», sentenció.

Morán deja sin argumentos ni defensa al presidente valenciano, Ximo Puig, y el delegado del Gobierno de Murcia, José Vélez, que desde hace semana y media celebraban el pacto alcanzado con el Ministerio para frenar la subida del caudal ecológico en el tramo de Aranjuez en 2026 si se cumplían una batería de 169 medidas dentro de un programa de vigilancia del Trasvase Tajo-Segura.

El secretario de Estado ha descartado esta línea aunque, según ha podido saber esta redacción, el Ministerio no tocaría del real decreto, donde vienen reflejados estos objetivos ambientales a cumplir desde 2023 hasta finales de 2025, esa disposición adicional que habla del Trasvase. Eso sí, Transición Ecológica no ha aclarado todavía si se van a realizar cambios en el texto que alteren esa afirmación que habla del freno al caudal en caso de aprobar el chequeo ecológico. En el departamento de Transición Ecológica entienden que ambas cosas son compatibles entre sí, algo que no ven igual los regantes del Levante.

"Papel mojado"

El senador Miguel Sánchez preguntó a Hugo Morán si el acuerdo con los socialistas quedará en «papel mojado», al tiempo que recordó los impactos de la subida progresiva de los caudales en el regadío de la cuenca del Segura. El Levante recibiría hasta 80 hm3 menos como consecuencia de ese incremento de los caudales mínimos, que llegaría a los 105 hm3 junto con otras demandas que restarían agua a Murcia, Alicante y Almería del acueducto.

«Tenemos la obligación formal no solo de cumplir las sentencias, sino también los compromisos internacionales, europeos y nacionales», respondía Morán el martes en el Consejo Nacional del Agua, mientras que al parlamentario de Cs le indicaba este miércoles que la aplicación «progresiva» de los caudales (7 m³ por segundo entre 2023 y 2025, 8 m³ / segundo en 2026 y 8,65 hm³ en 2027) permitirá «ir desplegando unas infraestructuras que nos den pie a poder ir supliendo las disminuciones de cuadales -por el acueducto-, básicamente a consecuencia del cambio climático, con agua desalada».

Durante la reunión el martes con los representantes de las comunidades autónomas, Morán señaló que «no podemos condicionarnos de ninguna forma a un proceso de inversión o de actuaciones» que mejorarían el estado de varias masas de aguas en estado deficiente tanto en el Tajo (vertidos mal depurados de Madrid) como en el Segura (el Mar Menor o el acuífero del Campo de Cartagena).

El secretario de Estado ha contestado, tanto al senador murciano como al popular Vicente Martínez, que también preguntó por el Trasvase, que durante el cuatrienio 2014-2018 (cuando gobernaba el Partido Popular) el volumen de agua trasvasada fue de 829 hm3 frente a los 1.229 del periodo 2018-2022 con el socialista Pedro Sánchez en la Moncloa. «Lo que hemos conseguido es que durante los últimos cuatro años el sistema no entre ni una vez en nivel 4 (implicaría el cierre del Trasvase incluso para consumo humano)».

Morán ha recordado además el acuerdo alcanzado con el Sindicato Central de Regantes para subvencionar el agua desalada de las plantas de Torrevieja, Valdelentisco y Águilas.