En muy pocas ocasiones los plenos de Cartagena sobrepasan las fronteras de la Región de Murcia. Cuando esto ocurre, normalmente hay un hombre detrás de la hazaña: José López, exalcalde de la ciudad y portavoz en la oposición de MC Cartagena.

«Golfa, corrupta», le espetó a Noelia Arroyo, regidora popular en el Consistorio, después de que esta le pidiera en varias ocasiones que dejara de decir «memeces».

Desde el partido cartagenerista subrayan que «no hay trato sexista» en el término, ya que se refieren a la presunta deshonestidad de la alcaldesa del PP. «El hombre es golfo y la mujer es golfa», explican, por si alguien no lo entiende. El propio López señala que la llamó tal cosa después de que se conociera «la enésima condena» judicial al Partido Popular, y critica que «ella puede faltar al respeto por ser mujer» pero él no.

Arroyo le invitó después a medicarse, («Tómese ya la pastilla»), como cuando aquel de su mismo partido en el Congreso de los Diputados gritó al líder de Más País, Íñigo Errejón, que se fuera al médico cuando hablaba de salud mental.

La historia entre López y Arroyo no es nueva. Cuando la actual regidora anunció su candidatura a la Alcaldía cartagenera, en 2016, él la definió como «una peluca rubia con los labios pintados». Fiel a su estilo antimurciano, hasta criticó que se hubiera casado en la capital del Segura, en lugar de hacerlo en la ciudad portuaria, cosa que no ocurrió (la candidata se vio obligada a difundir las fotos de su boda en Cartagena). Con todo, López sigue defendiendo que no es misógino, como aseguran sus críticos. «Llevo 29 años casado con mi mujer y tengo una hija» le vale como argumento. «No he tenido ni un conflicto con ellas».

Otra que sabe bien qué es lidiar con José López es Ana Belén Castejón, exalcaldesa de Cartagena y actual vicealcaldesa. Llegaron a repartirse la alcaldía entre 2015 y 2019. Durante los dos primeros años, en los que él ostentó el bastón de mando, ella aguantó el tipo. Pero cuando le tocó el turno, comenzaron los problemas. «Castejón es una corrupta, o una incapaz, que no sabe lo que hace», llegó a decir de su compañera de la Junta de Gobierno. Y hasta llegó a llamarla «maltratadora». Todo por la supuesta rebaja «irregular» de un 8% en el recibo del agua que Castejón acordó con la concesionaria municipal del servicio. Fue entonces cuando ella rompió el pacto y continuó gobernando en minoría.

A la tercera pata del Gobierno local, Ciudadanos, también le repartió en su día. «Voy a ser cortito», le dijo el edil Manuel Padín al alcalde antes de comenzar su intervención. «Cortito ya lo es», le respondió. Ante las quejas de Cs, acabó mandando a la Policía Local para que expulsaran al grupo municipal. Durante ese primer año de mandato como alcalde, en 2015, ya era conocido como «el alcalde más chulo de España».

Asegura que no hay misoginia en sus conflictos con las alcaldesas, ya que está felizmente casado y tiene una hija

Tras una legislatura bronca e inestable, fue su partido el que ganó las elecciones de 2019. «Me critica la gente de Murcia, pero no la de Cartagena. Yo no voy insultando a la gente por la calle», asegura. Es más, López afirma que él es «educado hasta el extremo»; eso sí, «solo con la gente educada».

A muchos cartageneros se les quedaron grabadas las imágenes del enfado de José López a las puertas del Ayuntamiento cuando se enteró de que el PP y el PSOE, segundo y tercer partido tras los comicios del 26M, habían pactado con Cs para gobernar, haciendo añicos su objetivo de volver a presidir la corporación. «Las verdades como puños, y si hace falta, a la cara, que es donde hay que dárselas. Por Cartagena, siempre por Cartagena», gritó a las cientos de personas que se agolparon a su alrededor para protestar. También advirtió de que «los puestos de trabajo y el dinero irán otra vez a la puta Murcia».

«Soy educado hasta el extremo, pero solo con la gente educada; si me faltan al respeto, me defiendo»

López siempre se ha caracterizado por criticar sin pudor la supuesta preferencia del Gobierno regional por la ciudad de Murcia. Dos meses después de ser elegido alcalde de Cartagena, José López hacía un balance sobre la sanidad en la comarca tras un incendio ocurrido en el hospital Santa Lucía. Según contó, la escasez de infraestructuras sanitarias «cuesta vidas» y «si te pones malo en Cartagena tienes muchas más posibilidades de morir que si lo haces en Murcia o en otro sitio de la Región». Tal vez por eso vio de buen grado invitar a los cartageneros «a que colapsen los hospitales de Murcia».

La retahíla de improperios hacia la capital de la Comunidad, hacia el Partido Popular o hacia el PSOE son interminables. López es reincidente, pero volvería a decir lo mismo si volviera atrás, y no se piensa dos veces criticar a los medios de comunicación como empresas «compradas» para criticar a su partido o para censurarle: «No me arrepiento de no haber pagado a ningún medio, tampoco he hecho campañas turísticas de Cartagena en la ciudad de Cartagena. No vine aquí a ganar dinero, sino a poner luz donde hay sombras».

Es evidente que esta polémica no será la última. Desde MC avisan: «Veremos más. Pepe no se calla ni una».