La plantilla del astillero que Navantia tiene en Cartagena sigue luchando por sus derechos. Este viernes decenas de trabajadores del turno de mañana hicieron un parón programado de algo más de una hora para concentrarse a las puertas de la factoría y reclamar, nuevamente, el aumento de plantilla que “la empresa necesita” para poder acometer adecuadamente la construcción de los submarinos S-80 que entregarán a la Armada. 

Se manifestaron coincidiendo con la reunión que el presidente de la compañía, Ricardo Domínguez, mantuvo también esta mañana con el Comité Intercentros, formado por representantes de los trabajadores de los siete astilleros que Navantia tiene en España. 

El objetivo de este encuentro era el de presentar el plan industrial que guiará el rumbo de la empresa de construcción naval, llamado Horizonte 5.0. Un proyecto centrado en la transformación digital de la compañía con una inversión prevista de 30 millones de euros que, en palabras de Domínguez, “permitirá mejorar un 20% las operaciones en un horizonte de entre cinco y diez años y que lleva aparejada la creación de polos de excelencia en todos los centros de Navantia”.

Los trabajadores consideran que este plan es "insuficiente" para dar una respuesta eficaz a los hitos que se ha marcado la empresa. Por ello, el comité ha aprovechado la reunión para exponer sus demandas a la dirección de la factoría de forma conjunta. 

Uno de los principales problemas que exponen es el de una plantilla “a todas luces, insuficiente, en contraposición con una externalización excesiva, en general, y que en Cartagena entendemos de forma particular, la cual se encuentran muy por debajo de lo que sería mínimamente necesario para acometer nuestras tareas”, subraya el comité de empresa. 

Prueba de ello, destacan, “son las prolongaciones de jornada que, convertidas en bolsas de horas de descanso sin posibilidad de disfrute, dan lugar a incumplimientos de la legalidad vigente, además de una sobrecarga física y emocional que puede llegar a suponer un riesgo para la salud de los trabajadores y problemas de conciliación personal y familiar. 

También han dado traslado de su “preocupación” por el Plan Estratégico de Navantia 2018-2022 (PEN), a cuyos resultados económicos tildan de “fracaso”, pues “todo parece indicar que habrá pérdidas para la empresa”,  pues “la mejora de resultados operativos prevista en su diseño, en la que se volvía al equilibrio y que esperaba conseguir resultados positivos, no ha sido efectiva”, ha explicado presidente del comité de empresa de Navantia, José Antonio Sánchez.

Al respecto, el Comité de Empresa ha hecho hincapié en que la evolución de la empresa en los últimos siete años “ha demostrado que la política o modelo productivo de esta dirección no está dando los resultados esperados” y que desde el punto de vista de producción están “perdiendo toda capacidad de construcción”.

En cuanto al Convenio Colectivo, que finalizó hace un año, critican “la nula voluntad, añadida a maniobras dilatorias por parte de la Dirección de RRHH en sentarse a negociar el II Convenio hace escasamente un mes”. Para los trabajadores es “urgente” una reclasificación profesional, cometido que, tal y como recuerda el comité, "quedó pendiente de realizar durante la vigencia del anterior convenio colectivo". 

Asimismo, ven “imprescindible” que la empresa abone “de manera inmediata” el incremento salarial del 3,5% pactado para todas las empresas y administraciones públicas, que les adeudan desde el 1 de enero de 2022.

Las conclusiones de la reunión del Comité Intercentros no se conocerán hasta la semana que viene, fecha en la que la plantilla tiene pensado celebrar una asamblea general para informar de los posibles acuerdos a los que hayan llegado.