En 2017 el Ayuntamiento de Cartagena, por entonces con José López de MC en la alcaldía, adquirió los terrenos colindantes al Conservatorio de Música para su ampliación. No fue hasta casi cinco años después, en febrero de 2022, cuando la actual regidora, Noelia Arroyo, volvió a sacar a la luz el proyecto y mostró su disposición para ceder a la Consejería de Educación de la Comunidad Autónoma que, en última instancia, tiene la responsabilidad de la ejecución de la obra.

Nueve meses después los dos solares siguen inscritos en el Catastro a nombre del Ayuntamiento de Cartagena, pues la tramitación del traslado todavía sigue en curso, según indican fuentes municipales consultadas por La Opinión, y sin fecha estimada de que se vaya a lograr a corto plazo.

La ampliación del centro es una demanda que lleva años haciendo su comunidad educativa y de la que se ha hecho eco recientemente el Partido Cantonal, que también ha criticado el retraso. Actualmente la falta de espacio obliga al Conservatorio a la utilización de aulas del vecino IES Ben Arabí, en una anomalía que excede la intromisión en otro centro.

Actualmente los alumnos tienen que utilizar aulas del vecino IES Ben Arabí ante la falta de espacio

Según afirma el PCAN, el propio Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la Consejería de Educación ha emitido ya varios informes desfavorables por problemas de contaminación acústica del instituto que presta sus clases. «Hace más de una década que profesores y padres del Conservatorio sufren el déficit de clases del actual edificio. Situación que estrangula durante demasiado tiempo el crecimiento de la institución académica», denuncia el candidato a la alcaldía de la formación, Antonio Conesa.

Por su parte, la directora del Conservatorio, María José Castaño, lamenta la ausencia de «avance alguno» en una intervención de «prioridad máxima». «Nos convocaron a un encuentro con los medios de comunicación. Parecía que por fin había una intención real de solución a este grave problema pero todo sigue igual», muestra su preocupación la también profesora de flauta travesera con premio extraordinario fin de carrera. La directora espera la concesión de la especialidad de danza que, en la actualidad, parece inviable porque el inmueble precisa de habitáculos de un mayor tamaño necesarios para la impartición de estos estudios.

La concesión de la especialidad de danza es actualmente inviable, pues requiere de espacios más grandes

Dificultades en la cesión

En febrero Noelia Arroyo aseguró que «parte de la dificultad de materializar esta cesión surge de las características de los terrenos», ya que, según detalló, «en medio de las dos parcelas hay otra privada» y, aunque habían intentado llegar a un acuerdo con el propietario, «no había sido posible». De esta manera, puntualizó, «las diferencias en la valoración económica del espacio impidieron cerrar la compra del mismo».

Por su parte, MC criticó al Gobierno por «apuntarse el tanto» de un proyecto que «comenzó durante la gestión de José López como alcalde en 2017». También criticaron la falta de voluntad por parte de la Comunidad, pues, según aseguraron, la por entonces consejera de Educación, Adela Martínez-Cachá, se negó a consumar la ampliación por «no verlo necesario».

En la actualidad, más de setecientos alumnos y casi cien profesores utilizan las instalaciones del Conservatorio cartagenero y las aulas que ocupa en el contiguo IES Ben Arabí. La institución pronto celebrará su centenario ya que fecha su creación en el año 1925. En el año 1996 estrenó su actual sede y en 2000 alcanza su catalogación como Conservatorio Profesional de Música. El traspaso a la Comunidad Autónoma de las parcelas municipales, que suman 5.000 metros cuadrados más, resulta crucial para una enseñanza completa y de calidad.