El pueblo escondido a solo 60 minutos de Murcia capital que enamora a los amantes de las escapadas

Un pequeño pueblo escondido en el interior de la Región que cautiva a todos los excursionistas que se atreven a visitarlo

Inazares

Inazares

En lo más alto de las montañas del Noroeste murciano se encuentra un tesoro escondido que cautiva los corazones de quienes tienen el privilegio de descubrirlo. Inazares, un pintoresco pueblo situado a 1350 metros sobre el nivel del mar y a poco más de 60 minutos de Murcia capital, se alza majestuoso entre el Macizo de Revolcadores y la imponente Sierra de Villafuerte.

A pesar de encontrarse relativamente cerca de la ciudad de Murcia, este pequeño paraíso se mantiene casi oculto para muchas personas: un secreto guardado celosamente por aquellos que lo conocen y aman.

LLegar hasta allí es una experiencia: el acceso a Inazares es un viaje en sí mismo, una travesía a través de una estrecha carretera que serpentea entre campos de cereal de Moratalla y las idílicas aldeas de Tartamudo de Abajo y Tartamudo de Arriba. A medida que los visitantes se acercan a este encantador rincón de la Región de Murcia, el paisaje montañoso se despliega ante ellos, preparándolos para la maravilla que está por venir.

Qué ver en Inazares

A la llegada, los viajeros son recibidos por la modesta iglesia de San Nicolás de Bari, un templo parroquial construido en 1889 que conserva con orgullo parte de su mobiliario original. Las calles empedradas invitan a perderse en un laberinto de historia y tradición, donde el cultivo de cereal, los frutales de secano y el pastoreo de ganado ovino han sido el sustento de sus habitantes desde tiempos inmemoriales.

Aunque la historia de Inazares se remonta al menos al siglo XVI, detalles específicos sobre su origen se desvanecen en el tiempo, dejando espacio para la imaginación y el misterio. Sin embargo, cada rincón de este pueblo respira historia y autenticidad, desde sus antiguas ruinas hasta las festividades locales en honor a San Nicolás de Bari, que atraen a vecinos y visitantes con su encanto sencillo pero cautivador.

Pero lo que realmente hace que Inazares sea un destino inolvidable es su conexión con la naturaleza y el impresionante entorno que lo rodea. Desde las imponentes masas de agua del Nacimiento de la Toba hasta las espectaculares formaciones rocosas de las Fuentes del Marqués, este pueblo ofrece un refugio de tranquilidad y belleza natural que parece sacado de un cuento de hadas.

Las casas rurales de la villa son refugios acogedores para aquellos que buscan desconectar y reconectar con la naturaleza, multiplicando la población del pueblo durante los fines de semana y convirtiendo cada visita en una experiencia única y memorable. Incluso en invierno, cuando las nevadas cubren el paisaje con un manto blanco, Inazares sigue siendo un destino vibrante y lleno de vida, esperando ser descubierto por aquellos que buscan aventura y autenticidad.

Aparcar

Inazares cuenta con áreas de estacionamiento adecuadas para los visitantes, que les permiten explorar el pueblo y sus alrededores con comodidad.

Comer

Restaurante El Nogal: Un lugar acogedor para degustar platos locales, desde carnes a la brasa hasta cocina española.

Asador Caserío Inazares: Un rincón encantador para disfrutar de la auténtica cocina local.