Dani Mateo, el famoso presentador del programa 'Zapeando' de laSexta ha faltado a su cita diaria con el show líder de la sobremesa por una causa que ha dejado impactadas a cientos de personas. Más allá de sus seguidores de Twitter, todos aquellos que han leído la reflexión donde explica los motivos por los que hoy no ha estado en antena se han sentido identificados en mayor o menor medida con el periodista.

El pasado veinticuatro de enero, el humorista publicaba un tuit en sus redes sociales que ha dejado indiferente a muy pocos. En él explicaba que había contraído una enfermedad que todavía no había sido capaz de identificar ("una especie de gripe/catarro/vayaustedasaber") que lo había dejado completamente afónico.

Quedarse sin voz es una de las peores desgracias que pueden ocurrirle a alguien que, como Dani Mateo, trabaja diariamente con ella y con su imagen.

En la publicación, el presentador confiesa que escribe "como ciudadano de este país que paga sus impuestos y acude a su centro de atención primaria como cualquier hijo de vecino" y no como "colaborador del Intermedio" ni como "votante de izquierdas". Con esta introducción, Mateo ha dejado claro que no quería hacer un alegato partidista ni ideológico, simplemente constatar una realidad que cientos de personas sufren en España.

Cuenta que acude a su médico para buscar solución al problema de su voz, para que le dijera "si había alguna forma de ir a currar o lo veía inviable". A pesar de la huelga de menos, el cómico ha conseguido dar con su doctora, "una santa" en sus palabras, que le ha "examinado la garganta" y dado "un tratamiento con el que espero poder reincorporarme mañana mismo".

Mateo ha escrito que, si bien él era el enfermo, ella tenía peor cara de él por una situación que tampoco resulta extraña a nadie que haya visitado un centro de salud recientemente: "Me ha enseñado una lista de pacientes a los que tuvo que atender ayer y era de tres páginas".

Tras este planteamiento, el periodista ha lamentado que sus propios compañeros de profesión manipulen la realidad y que en consecuencia "mucha gente cree que las protestas tienen intencionalidad política -como dijo Ayuso, que parece preocuparse más por los concebidos no nacidos que por los ya nacidos- y no que lo que se pide es tiempo y recursos para atender a los pacientes, no ya como se merecen, sino con un mínimo de garantías".

Finalmente, ha planteado que "debemos exigir que nuestros médicos y sanitarios puedan hacer su trabajo en condiciones. Nos va la vida en ello y no metafóricamente. Patriotismo es defender que nuestros impuestos nos permitan tener un país sano y vivo. Patriotismo es sanidad pública".