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Blog Desde mi Atalaya - Jesús Norberto Galindo Sánchez

Jesús Norberto Galindo Sánchez

Miembro de honor de la Asociación de Directivos de Empresas Turísticas de España, durante una parte de su vida profesional ha estado vinculado a la gestión y asistencia técnica de organizaciones y actividades turísticas, tanto en la empresa privada como en el sector público. Corresponsal de prensa d...

Sobre este blog de Murcia

La temática de aquellos artículos, reflexiones o ensayos que se van a difundir en este blog están referidos a acontecimientos puntuales relacionados con la actualidad de tipo social, político o profesional y no pretenden guardar ningún tipo de hilo conductor ni temático, en concreto, entre ellos, má...


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  • 03
    Noviembre
    2016

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    Murcia

    A vueltas con el liderazgo de la izquierda

    Los recientes acontecimientos relacionados con la formación del gobierno, en España,  nos han llevado, aunque solo sea como meros observadores pasivos, a ser partícipes de los planteamientos ideológicos que cada uno de los distintos partidos expuso en el recientemente celebrado debate de investidura.

    Uno de esos planteamientos apunta indefectiblemente al liderazgo de la izquierda; y a él me voy a referir hoy, cuando todavía los rescoldos de esa abstención están minando los cimientos de un gran partido político. Una abstención que por otra parte no se la ganó el PP ya que estaba conseguida de antemano, sin que Mariano Rajoy moviera un dedo, gracias a que el Comité Federal del PSOE, tras el rocambolesco patinazo de Pedro Sánchez, se vio obligado a imponerla como mal menor a lo que parecía podía ser una catástrofe, es decir: un pacto con los independentistas o las terceras elecciones.A vueltas con el liderazgo de la izquierda

    Pero yo creo que lo más interesante de estas jornadas estuvo en la visualización de las distintas posturas que los grupos políticos defendieron, exponiendo sus estrategias para lo que va a ser una legislatura que yo la califico como la de las tres “ies”. Inteligente, por la cualidad que van a tener que utilizar sus señorías para sacar adelante sus propuestas. Indefinida, porque no sabemos lo que va a durar. E interesante, ya que nos va a tener muy entretenidos.

    Y si interesante va a ser la legislatura, no menos lo ha sido el aperitivo con el que nos hemos desayunado antes del comienzo de la misma. A través de sus propuestas y de sus ya ostentosas manifestaciones, Podemos ha descrito de forma clara y contundente cual va a ser su papel en el futuro: Nos han anunciado que van a hacer una oposición basada en la confrontación, en la bronca permanente y en la algarabía y movilización en la calle, de lo que ellos son tan buenos profesionales, como ya nos demostraron en la tarde del sábado, día en que se celebró la última votación para la investidura de Rajoy.  Quieren que les tengamos miedo; o eso al menos es lo que nos ha dicho su líder; y aspiran a ser considerados como líderes indiscutibles de la izquierda, en nuestro país, y primer partido de la oposición.

    Deseo de todo corazón que se equivoquen, pero para eso el PSOE tendrá que pasar a la acción y hacer una serie de movimientos que, ahora más que nunca y dada su situación de “convalecencia”, necesita formular, si bien reconozco que lo tiene bastante complicado por tener que atender a determinadas terapias propias de “cirugía interna” que en algunos casos no le dejan margen para atender este otro tipo de tratamientos que son más de índole conceptual y programático.

    El PSOE tendrá que buscar el hueco que ha perdido y que le colocó como primera fuerza política cuando más de diez millones de españoles le depositaron su confianza. Y ese hueco no es ni más ni menos que el de una socialdemocracia de corte moderno, que huya de posturas extremistas y rancias que ya no representan el sentir de una sociedad moderna como es la nuestra y que, como ha quedado patente en todas y cada una de las elecciones celebradas, no apuesta por el radicalismo ni por el revanchismo,  propios de aquellos otros grupos que ya han asumido ese rol con el que el PSOE no se debe confundir.

    A pesar de que el bipartidismo ha dado paso al cuatripartidismo, la sociedad española está dividida en dos grandes bloques: uno conservador donde estarían ubicados el PP y Ciudadanos, y el otro más a la izquierda en el que estarían el PSOE y Podemos. El resto de minúsculos grupos se repartirían entre estas dos facciones, si bien las cuestiones de tipo territorial o sentimental y según en qué circunstancias nos encontremos, puede hacer que partidos de corte conservador (como la antigua Convergencia) en determinados momentos se alineen con la izquierda más radical.

    Las últimas elecciones generales y autonómicas, si bien han dado como resultado la aparición de lo que llamamos los “partidos emergentes”, no es menos cierto que todos estos están encuadrados en estos dos grandes bloques y el resultado final en la correlación de fuerzas (votos/escaños) no difiere mucho de cuando eran dos los partidos que hegemonizaban estos resultados.

    El PSOE, por tanto está llamado a ser el partido que lidere ampliamente el espacio reservado a lo que podríamos denominar la izquierda sociológica, pero para ello tendrá que ampliar su caladero donde repescar los votos que se le han escapado. Por su izquierda es difícil que los recupere, ya que para eso ya está su primo hermano Podemos, que ya se ocupa de captar ese voto radicalizado ofreciéndole al votante el “original” y no un sucedáneo. Por lo tanto, al PSOE, ese crecimiento solamente le puede venir por su derecha, lo que hace que tenga que moderar sus políticas y atemperar ciertos comportamientos rancios y extremistas tratando de buscar ese centro sociológico que le dé la hegemonía y que, por cierto, ya intentó Pedro Sánchez con su pacto con Ciudadanos. Sé que esto no cala en muchos de los militantes y simpatizantes, muy sensibilizados últimamente tras los últimos acontecimientos; pero es lo que hay y así lo piensan también la inmensa mayoría de sus dirigentes en el Comité Federal, lo que supone un no pequeño problema ya que la militancia, intoxicada por más de un año de consignas contrarias a estas tesis y no exentas de un cierto odio y resentimiento, parece que está en otra onda.

    Yo empezaría por decirles que una abstención no es un sí. Y que desde la oposición que lidera el PSOE, se puede conseguir que el PP no siga con sus políticas restrictivas, ni aquellas otras contrarias a una política social más justa y equitativa. El Partido Socialista tiene un amplio campo de actuación en el que puede dejar su impronta y donde aportar sus criterios en muchas materias. No debemos olvidar que de las 150 medidas pactadas por el PP con Ciudadanos, más de 100 coinciden con las que PSOE y C´s pactaron la anterior legislatura fallida. Noventa y nueve concuerdan plenamente, 23 coinciden parcialmente y 28 no coinciden en nada. Lo que demuestra el alto índice de concurrencia en numerosas materias que pueden ser objeto de tratamiento legislativo y campo abonado para la experimentación de políticas pactistas.

    Lo que no obsta para vaticinar la difícil papeleta que tiene la organización federal del partido, sobre todo ahora que su antiguo líder, Pedro Sánchez, se va a dedicar a recorrer España para evangelizar a esas bases que, según su parecer, le podrían propiciar su regreso a la tierra prometida. Y lo va a hacer, según ha manifestado en una entrevista televisiva que no  tiene desperdicio y donde se ha quitado la careta, proponiendo un acercamiento a Podemos, al que le pide perdón por haberlos considerado populistas. ¡Toma castaña!. Pero no se queda ahí, también ha manifestado que está dispuesto a pactar con los independentistas, ya que considera que España es una Nación de Naciones. Yo le recomiendo a la dirección de su partido que recoja las últimas declaraciones de este personaje, que las edite a modo de un catecismo “ripalda” como el que nos hacían aprendernos en nuestra niñez y que lo distribuyan entre todas las sedes del partido. Estoy seguro que más de uno se va a arrepentir de haber creído en este Mesías que lo que está claro, como le he escuchado a un dirigente de su partido, de Castilla y León, es que va a lo suyo; y lo suyo no es precisamente el interés general del partido al que se lo debe todo, ni el del país al que ha estado engañando hasta ahora.

    No obstante, a la hora de abordar una política de regeneración identitaria que le lleve a configurar ese gran espacio sociológico que aspira a liderar, el PSOE tendrá que resolver varios problemas que tiene, acumulados por una serie de años donde ha ido perdiendo su propia identidad. Tendrá que unificar su discurso para que en todos los rincones de España se escuche un mismo mensaje en relación con aspectos muy sensibles que afectan a la configuración territorial. Y aquí el esfuerzo tiene que ser mucho mayor en territorios como Cataluña y el País Vasco, donde –por si no tuviéramos bastante con dos tazas- hace unos días nos desayunábamos con la propuesta de Miguel Iceta, de propiciar un pacto del PSC con Podemos y Ada Colau. Por lo que se ve a algunos ya se les ha olvidado que ambas formaciones han defendido de manera clara y meridiana el independentismo a través de la celebración de un referéndum vinculante. También se lo tendrán que hacer mirar en aquellos otros casos en los que diferentes líderes regionales socialistas (en la mayoría de los casos gobernando en coalición o con apoyos de sectores próximos o directamente vinculados con Podemos) sostienen posturas totalmente contrarias a aquellas que el partido ha defendido en otras áreas de nuestra geografía nacional.

    Coherencia y moderación son dos cualidades que el PSOE va a tener que emplear, de forma abundante, en una tarea de concienciación que deberá dirigir a su militancia más recalcitrante. Pero sobre todo tendrá que mostrar un claro interés en separarse de las tácticas empleadas en Podemos, encaminadas a fagocitar todo cuanto se mueva a su alrededor como ya ha hecho con sus otros primos de Izquierda Unida.

    Les sugiero paciencia y les deseo suerte. La van a necesitar, pero… créanme, España se lo merece.

    Jesús Norberto Galindo // Jesusn.galindo@hotmail.com

     

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