La futura Ley de Bienestar Animal sigue adelante después de que el Congreso rechazara las enmiendas a la totalidad. Aprobada este verano en el Consejo de Ministros e impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, el texto sigue su curso parlamentario para someterse a una votación final en las cámaras alta y baja que la ponga en vigor de forma definitiva.

Uno de los cambios más importantes que introducirá la nueva ley es la eliminación de la lista de perros potencialmente peligrosos, que actualmente señala a ocho razas: Pit Bull Terrier, Staffordshire Bull Terrier, American Staffodshire Terrier, Rottweiler, Dogo Argentino, Fila Brasileiro, Tosa Inu y Akita Inu.

La propuesta de la nueva ley es sustituir estas razas tipificadas por una evaluación individual del comportamiento del animal, es decir: que se analice el comportamiento de cada perro antes de que sea considerado como un perro peligroso.

Una evaluación individual sustituirá a la lista de perros peligrosos

En los últimos días se ha dado a conocer cuál será el método de evaluación que sustituirá a la lista de perros potencialmente peligrosos: un test de sociabilidad para perros muy similar al que actualmente realiza la Real Sociedad Canina (RSCE).

Es en esta prueba que evalúa la educación básica y el comportamiento social, es en la que se está basando la Dirección General de Derechos de los Animales y un comité de expertos para elaborar el test que sustituirá a la lista de perros peligrosos.

Además del examen de comportamiento para los perros grandes, también se realizará una evaluación a los dueños de las mascotas, que además estarán obligados a asegurarlos con un seguro de Responsabilidad Civil, como ya tienen otras comunidades como Madrid o País Vasco.

El test de sociabilidad actual de RSCE

La prueba de comportamiento que actualmente realiza RSCE "tiene por objeto comprobar y examinar el nivel de comportamiento social, así como el nivel de educación básica" del perro, cuesta entre 20€ y 40€ y se compone de 16 ejercicios, aunque todavía no sé sabe cuál si costará lo mismo o se compondrá de los mismos puntos cuando se redacte la nueva ley.

El objetivo de este test está más encaminado a que aquellos perros que tengan problemas de comportamiento pasen un entrenamiento antes de presentarse que a volver a catalogarlos como "potencialmente peligrosos". En el caso de no pasar el test o no querer realizar la prueba, los perros estarán sometidos a unas limitaciones parecidas a las actuales: deberán llevar correo corta, un bozal y su dueño tendrá que contar con una licencia para tenerlos.

El Gobierno eliminará la lista de razas de perros peligrosos

¿Qué pruebas componen el examen para perros?

Actualmente, la prueba de sociabilidad de la RSCE se compone de dos partes: la primera destinada a evaluar el comportamiento del perro en un circuito cerrado y otra en un entorno urbano.

La primera prueba, de permanencia social, consta de siete ejercicios: tumbado en grupo con distracción, posición de inicio, caminar cerca del conductor, hacer cambios de ritmo y dirección, parada entre un grupo de personas, permanecer sentado y quieto, y obedecer una llamada libre tras la ausencia del "conductor".

La segunda parte de la prueba, una evaluación del comportamiento en el entorno urbano, se compone a su vez de otros nueve ejercicios: descenso y subida del vehículo, microchip y presentación con bozal, paseo urbano con correa, encuentro con corredores, ciclistas y grupos de personas; indiferencia en el cruce con otros perros, permanencia tumbado y sentado, subida y bajada de escaleras, cepillado y limpieza e inspección y chequeo físico por un desconocido.

En el test que se realiza ahora por la RSCE, perro y dueño deben superar como mínimo 11 de los 16 ejercicios para pasar el examen (y de cada parte obtener más del 50% de los puntos).