Tres personas, integrantes de una misma familia, han sido detenidas en Las Torres de Cotillas acusadas de cultivar marihuana, en el marco de la denominada operación 'Brown' de la Guardia Civil.

La Benemérita llevaba desde el año pasado tras la pista de estas personas, tras tener conocimiento de que en un domicilio de la localidad torreña se estaba cultivando droga. "Los primeros pasos de la operación permitieron a los efectivos de Prevención de Seguridad Ciudadana ubicar una vivienda en la que, al parecer, existía un cultivo ilícito de marihuana, por lo que se estableció la principal línea de investigación sobre este inmueble y las personas que accedían al mismo", indica el Cuerpo en un comunicado.

Detalle del invernadero descubierto en la casa de Las Torres de Cotillas. GC

Los investigadores detectaron de que la casa en cuestión "solo se utilizaba como punto de producción y manipulación de cannabis" y que los sospechosos "habían destinado las tres habitaciones de la planta baja a modo de invernadero". Se trataba de "una zona totalmente aislada del resto del inmueble, lo que permitía evitar que el olor característico y la constante iluminación se apreciaran desde el exterior". El olor es lo que delata muchas veces a quienes cultivan 'maría' en sus propiedades.

La luz enganchada

Del mismo modo, "durante la investigación los guardias civiles pudieron constatar la existencia de una derivación eléctrica ilegal, para no tener que hacerse cargo del elevado consumo eléctrico que genera este tipo de instalaciones", precisa la nota.

Con la orden judicial en la mano, se produjo la entrada y registro al sitio, y allí encontraron 120 plantas de cannabis y elementos para su cultivo: sofisticados dispositivos de riego, iluminación, calefacción y ventilación. Además, se intervino un vehículo.

"El registro culminó con la detención de los tres sospechosos como presuntos autores de delito contra la salud pública, por cultivo y elaboración de drogas, y de delito de defraudación de fluido eléctrico", detalla el Cuerpo, al tiempo que apunta que estas personas "tenían una infraestructura para el cultivo ilícito de marihuana con una capacidad de producción anual que rondaría el millar de plantas de cannabis".

Tras pasar a disposición del Juzgado de Instrucción de Molina de Segura en funciones de Guardia, los tres sospechosos salieron en libertad con cargos.