Después de detener al joven, de 19 años, en el mismo hospital de Yecla, la Policía Judicial de la Guardia Civil arrestaba a los padres y al hermano menor de Inocente J. F., el presunto autor material del crimen de Jumilla.

Inocente J. F. y sus padres eran llevados este lunes a declarar en calidad de investigados al Juzgado de Guardia de Jumilla. Por la mañana, el menor de edad arrestado, hermano e hijo de los sospechosos, era enviado por el Juzgado de Menores , en Murcia, a Las Moreras como medida cautelar.

Tras horas declarando en su ciudad natal, el Juzgado de Guardia tomaba su decisión: mandaba a prisión provisional, comunicada y sin fianza, a los tres. Se investigan los delitos de homicidio doloso-asesinato, atentado a agentes de la autoridad (atacaron a los policías de Jumilla), lesiones, amenazas y acoso. A Inocente J. F., además, se le investiga por maltrato habitual a su exnovia. A la abuela, investigada y no detenida, se le impone una orden de alejamiento para con Marta.

Los disturbios en Jumilla se ceban con los coches patrulla L.O.

El adolescente detenido por su participación en el crimen de Jumilla, junto a sus padres y hermano mayor, ha sido internado en un centro de menores de forma cautelar, informan fuentes cercanas al caso. 

El chico estará en internamiento cautelar semiabierto, aunque no podrá disfrutar de ningún permiso mientras dure la cautelar, detallan las mismas fuentes. El joven, de 17 años y al que apodan ‘El Balilla’, ha sido llevado ya a Las Moreras. La cautelar en menores puede durar máximo seis meses, prorrogables tres más. Se le investiga por un delito de atentado y tres delitos de lesiones, confirman fuentes judiciales.

Todos son miembros del clan de los ‘Antoñones’, tristemente célebre por sus cuentas con la Justicia. Una de ellas, hace 17 años, aconteció cuando una joven, Mª Luz, profanaba la tumba de su hermano pequeño, enterrado apenas con 23 meses, para sacar el oro con el que el bebé había recibido sepultura. El dolor de su madre, Eudivigis, matriarca del clan, en la puerta de los juzgados, era un grito: «te voy a morder en las entrañas», decía a su hija.

La misma familia se ve envuelta otra vez en un suceso, el crimen que costó la vida al joven Kevin M., de apenas 20 años de edad. Los tres parientes que ayer pasaban a disposición judicial estaban considerados por los investigadores coautores de los hechos. Fuentes próximas a la investigación apuntaban ayer por la mañana que ni siquiera estaba claro cuál de ellos empuñaba el cuchillo que costó la vida a Kevin, que acabó muriendo en el hospital como consecuencia de los dos navajazos que llevaba en el abdomen.

La novia del difunto, y antes pareja del sospechoso, había denunciado en varias ocasiones que la familia de su ex la estaba amenazando. Lo mismo ocurrió la madrugada del crimen: la madre de Inocente J. F., luego también detenida, acudió a increpar a la joven. Kevin, que también se encontraba en la vivienda, habría salido en defensa de su pareja y arremetido para ello contra la mujer. Este gesto habría sido el detonante para que varios ‘Antoñones’ se dirigiesen al lugar y se produjese la reyerta que acabó en muerte.

Marta, la novia de la víctima mortal, grabó con su teléfono momentos de la reyerta, en plena calle. El análisis de las imágenes servirá a los investigadores para tratar de esclarecer el crimen.