Opinión | El blog del funcionario

Salvad a la ‘princesa’ Leonor

Una de las deudas más importantes que tiene la democracia española es precisamente la falta de valentía para preguntarnos: ¿Monarquía parlamentaria o república?

Leonor de Borbón, princesa de Asturias.

Leonor de Borbón, princesa de Asturias. / Europa Press

La Casa Real ha lanzado una campaña en connivencia, otra vez, con la mayoría de los medios de comunicación, como ocurrió con su abuelo, el campechano Juan Carlos, para ensalzar, pero sobre todo ensanchar, la base social de la gente joven, que ven cada vez más en la monarquía una institución trasnochada, decimonónica y decadente.

Después de que el dictador Franco eligiera a Juan Carlos como su sucesor al frente de las Fuerzas Armadas y sucesor en la Jefatura del Estado, y tras varias décadas donde la sociedad española no ha tenido la oportunidad de elegir libremente su destino y su forma de gobierno del Estado, la hora en la que a los españoles y españolas nos pregunten ha llegado ya.

Cada día que pasa intentando darle manos de pintura a la Casa Real, la aceptación de la monarquía seguirá cayendo, y, como dice el dicho popular: «Aunque la mona se vista de seda, mona se queda». Tras los años de decadencia y engaños, de trampas y encubrimientos, la sociedad española, principalmente las nuevas generaciones que empiezan a incorporarse al mercado laboral, más temprano que tarde exigirán un referéndum, y este llegará cuando aquella generación que acordaron una Transición sin muchas preguntas ya no estén, y es que una de las deudas más importantes que tiene la democracia española es precisamente la falta de valentía para preguntarnos: ¿Monarquía parlamentaria o república?

Mientras la sociedad española no tenga esa posibilidad, no podremos decir que vivimos en una democracia plena.

Por eso, ver cómo ahora la televisión pública, principalmente, y los medios de comunicación vinculados a la derecha de este país (que son prácticamente la mayoría) blanquean hasta límites vergonzosos la propia Casa Real a través de su hija Leonor resulta un tanto sorprendente, al mismo tiempo que el rey emérito sigue ‘huido’, sin paga, y, lo peor de todo, sin dar explicaciones a ‘su’ país.

Sin duda, la Casa Real, muy propio de los Borbones, por cierto, sigue intentando reinar sin dar explicaciones sobre sus actuaciones, creyendo que pasando páginas y guardando los trapos sucios bajo las alfombras de palacio, el pueblo seguirá aceptando pulpo como animal de compañía.

Pero se equivocan si creen que podrán seguir pasando generaciones tras generaciones con la Casa Borbón enviando a través del ‘derecho divino’ a nuestros futuros reyes y reinas. Incluso seguramente quien suscribe no podrá votar jamás la forma de gobierno de este país. De hecho, hay padres y abuelos que no han tenido esa oportunidad, tengan en cuenta que hay gente con 62 años ya cumplidos que no pudieron votar en el 78, y, por lo tanto, llevan medio siglo esperando que alguien les pregunte.

Hoy viviremos otro espectáculo lleno de parafernalia y pomposidad, con una chavala de 18 años jurando la Constitución en el Congreso de los Diputados, y seguro que la inmensa mayoría de los diputados y senadores, de diputadas y senadoras, se emocionarán, se pondrán en pie y hasta saldrán diciendo que algún día podrán contar a sus nietos y nietas que fueron testigos de excepción de este acto, pero se volverán a equivocar si siguen negando a millones de españoles y españolas el derecho a elegir.

Nota: es una pena que aquellos que no creen en la monarquía y sí en la república como forma de gobierno, seamos tachados de antipatriotas, trasnochados y antisistema, cuando no de inmaduros, filoterroristas o independentistas. Welcome to Spain.