Opinión | La Feliz Gobernación

Biblioteca murciana

Los escritores murcianos no te dejan leer. A ver si me explico. Te haces tu plan de lecturas para el que rescatas libros de tu biblioteca que en su momento te parecieron imprescindibles, pero que fuiste dejando atrás por la urgencia o la seducción de novedades o de recomendaciones imperiosas, y añades los irresistibles que van saliendo. El plan, que nunca se cumple en el orden que has establecido, es interrumpido de continuo por la aparición de libros de autores murcianos, que siempre piden prioridad, no por murcianos, sino por buenísimos. No exagero.

La Región de Murcia ha sido siempre un territorio de grandes escritores, esto no es una novedad. Pero los que se merecen esa consideración aparecían durante años en una lista cerrada hasta que se produjo, no hará más de una década, un ‘boom’ de extraordinario alcance que abarca no sólo los textos publicados, sino a todo lo que rodea al mundo del libro: librerías muy dinámicas, editoriales de gran productividad y actividades diversas sin solución de continuidad. Puede que el fenómeno no se limite a esta Región y que otras también florezcan en este ámbito de la actividad cultural, pero lo cierto es que Murcia no ha quedado aislada por esta vez. Una característica especialmente visible es que son ya muchos los autores que han roto el lindero regional y publican en las más prestigiosas editoriales nacionales.

La Administración está tardando más de la cuenta en atender a este renacimiento, pues debería apoyar con entusiasmo a la pequeña industria editorial, que a pesar de todo sobrevive con una temeraria dosis de altruismo, lo cual resulta emocionante, pero el esfuerzo tendría que ser compensado, pues se trata de un milagro que habría que proteger.

Suelo decir en tono de broma que los escritores murcianos no me dejan leer. Y es que ya nos entregan un nuevo e interesante libro antes de acabar el que tenemos entre manos. Benditos intrusos en cualquier plan de lectura.