El Hospital General Universitario Rafael Méndez es el primer centro de la Región de Murcia que participa en un ensayo clínico internacional enfocado a prevenir el ictus cerebral y el tromboembolismo. Una treintena de pacientes portadores de dispositivos cardiacos que son tratados en la Unidad de Electroestimulación Cardiaca de este centro hospitalario participan en el estudio ‘Artesia’ liderado por el doctor Silvestre Nicolás y su equipo.

Este ensayo clínico, desarrollado en Canadá, pretende determinar cuál es la mejor estrategia de tratamiento para prevenir estas enfermedades cerebrovasculares que afectan a miles de personas cada año en la Región. El estudio se ha diseñado en Toronto y en él colaboran 190 zonas geográficas de Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea.

Cuenta con la participación de más de 4.000 pacientes portadores de marcapasos, desfibriladores, resincronizadores y holters subcutáneos que desarrollan fibrilación auricular subclínica. La fibrilación auricular es una arritmia cardiaca capaz de generar trombos en la aurícula izquierda, que se pueden liberar y llegar al cerebro produciendo un ictus. El tratamiento precoz en el que se basa el ensayo ‘Artesia’ pretende impedir esta formación de trombos y, por tanto, evitar el desarrollo de un futuro ictus isquémico.

Este ensayo, liderado por el ‘Population Health Research Institute’ de Canadá se inició en 2015 y finaliza a lo largo de 2023. En la actualidad está en fase de seguimiento de pacientes. En la Región de Murcia se registran una media anual de 3.000 episodios de enfermedad cerebrovascular, de los que un 65 por ciento se corresponden a casos de ictus isquémico. Suponen la primera causa de mortalidad en las mujeres y la segunda en los hombres, tras las enfermedades isquémicas del corazón. 

La Consejería de Salud continúa su impulso al programa ‘Teleictus’, ya implantado en las áreas de salud de Yecla y Lorca, con la finalidad de desarrollarlo en todos los hospitales de la Región. El programa ‘Teleictus’ permite realizar el tratamiento agudo de un paciente con ictus a distancia mediante telemedicina, lo que posibilita ganar tiempo en la atención y, en consecuencia, reduce las posibilidades de mortalidad y de posibles secuelas del ictus.

De esta manera, se conecta al profesional que atiende a un paciente en un hospital de área y su servicio de Urgencias con el hospital de referencia donde haya neurólogo de guardia, de modo que ambos facultativos puedan valorar al paciente. Esto permite analizar las pruebas, que se comparten a través del sistema informático, y tomar la decisión de si es candidato al tratamiento de ictus, en cuyo caso se inicia en el propio servicio de Urgencias y, si es necesario, se le traslada al hospital de referencia.

Así, se ahorra tiempo y se comienza antes el tratamiento, lo que resulta muy útil para diagnosticar posibles ictus, sobre todo en caso de hospitales distantes del de referencia, además de evitar traslados innecesarios.