El Hospital General Universitario Rafael Méndez instalaba un baño adaptado para pacientes ostomizados con el fin de hacer más cómodo su paso por el centro sanitario. El aseo para ostomizados se instalaba en la primera planta, junto a Consultas Externas, y consta de un inodoro encastrado a 70 centímetros del suelo, además de una encimera para posar los productos de recambio y aseo de la ostomía, un enjuagador de bolsa y un espejo adaptado que facilita esta labor.

La ostomía es una abertura creada quirúrgicamente entre los intestinos y la pared abdominal para la salida artificial de los desechos del organismo, y se practica a aquellos pacientes que padecen o han padecido cáncer, especialmente en el aparato digestivo, o a quienes padecen la enfermedad de Crohn, entre otras patologías. Estos pacientes portan permanentemente una bolsa adherida al abdomen, y pueden sentir inseguridad o ansiedad al utilizar aseos públicos debido a la falta de baños adaptados, ya que la bolsa debe vaciarse con mucha asiduidad.

En los cuartos de baño convencionales, las personas ostomizadas encuentran dificultades para vaciar esta bolsa, por lo que desde el Servicio Murciano de Salud, SMS, y la gerencia del hospital se apostaba por la creación de este baño adaptado para niños y adultos que facilita su integración, accesibilidad e igualdad.

El Hospital Rafael Méndez desempeña una intensa actividad en el manejo y atención a pacientes ostomizados, y cuenta con consulta de ostomías desde hace casi una década. Cada año atiende a una media de 80 pacientes adultos y pediátricos, y desde su puesta en marcha han pasado por la consulta más de 800 personas.