Después de confirmarse las ausencias de Rafa Nadal y Daniil Medvedev para el trofeo Conde de Godó de Barcelona, a Carlos Alcaraz, que volverá a las pistas después de la lesión que le ha impedido acudir a Montecarlo, se le aclara el abanico de posibles otros candidatos al torneo. Sin embargo, el tenista murciano se ha mostrado prudente en la rueda de prensa inaugural de la competición destacando que intentará evitar la presión de ser el vigente campeón del Godó.

Ya recuperado de la lesión que le ha impedido iniciar la competición en tierra, ausentándose de Montecarlo, Alcaraz explicaba en rueda de prensa que está aprendiendo a valorar el calendario de tenis y a seleccionar qué torneos jugar: “Voy aprendiendo que hay que cuidarse tanto dentro como fuera de la pista para que no vengan las lesiones”, dijo ante los medios en Barcelona.

Respecto a su estreno en tierra batida europea, el joven murciano ha señalado que “aún me falta coger ritmo de competición en esta superficie, pero entrenar estos días con Shapovalov y Ruud me ha ido muy bien para la puesta a punto”.

A la espera de rival

Carlos Alcaraz se enfrentará en su primer partido contra el ganador del Ivashka-Borges. En la tierra batida del Godó no estarán ni Nadal ni Medvedev, cosa que ha lamentado: “Es una pena no tenerlos aquí, quiero ver a los mejores en cada torneo. Pero no me siento favorito por sus ausencias, ya que todos los jugadores del cuadro pueden ganarme”, indicaba el de El Palmar, que buscará reeditar el título en las pistas barcelonesas.

Uno de los tenistas con los que sí competirá por levantar el torneo será Jannik Sinner, con quien comparten una buena relación: “Sinner y yo somos muy jóvenes todavía como para compararnos con Nadal, Federer o Djokovic, pero espero tener una rivalidad como la que han tenido esos jugadores, porque nos llevamos muy bien fuera de la pista”, ha explicado Carlos Alcaraz sobre el italiano.

Sobre un comentario de Tsitsipas en el que explicaba que para el griego jugar en tierra era pintar un lienzo, Alcaraz ha definido la tierra batida más como “una batalla”, ya que en cada punto “tienes que jugar más tácticamente y eso es lo bonito”.

Preguntado por la dejada, al tenista murciano le ha salido la sonrisa al hablar de uno de los gestos técnicos más característicos suyos: “La hago desde bien pequeño y se me da bastante bien. Muchas veces la preparo y otras es porque no tengo opciones y me quedo sin ideas y la termino haciendo porque tengo confianza en ella”.

Entre el Alcaraz ganador del Godó en 2022 y el Alcaraz que aspira a revalidar título en Barcelona hay diferencias como la primera victoria de Grand Slam o haber llegado al número 1 ATP, pero para el murciano la única diferencia en el juego ha sido a nivel de madurez: “Leo mejor lo que está pasando en la pista. El tenis es muy mental, me siento igual en los golpes pero creo que soy más maduro”.