Llevaba la UD Logroñés catorce jornadas sin ganar. No solo eso. Los riojanos no marcaban un gol desde el 7 de enero. Sin embargo, cuando se trata del Real Murcia, en la mayoría de ocasiones, las estadísticas negativas de los rivales nunca son beneficiosas para los granas. Y es que los aficionados murcianistas ya están más que acostumbrados a que su equipo pierda en los partidos en teoría fáciles y que esos mismos jugadores ganen en los encuentros o estadios en teoría complicados. Por eso, que el Real Murcia se enfrentara este sábado a una UD Logroñés hundida en la clasificación, no daba confianza total.

Pero, haciendo válido ese dicho que afirma que las excepciones confirman la regla, el Real Murcia demostró una vez más que se puede confiar en él. Si hace una semana rompían su mala racha ganando al Nástic de Tarragona, este sábado en Las Gaunas han estrenado su casillero de triunfos como visitante en 2023, una victoria que además les permite volver a reforzar su puesto de play off tras algunas semanas de poner en riesgo su plaza de privilegio. Y todo gracias a un golazo de Arnau Ortiz en la primera parte.

En su segundo partido consecutivo como titular, el catalán empezó a sentirse protagonista. Aprovechando un balón que le puso en bandeja Alberto Toril, sacó toda su calidad para recortar al defensa y superar a un Gonzalo ya batido. Marcaba el reloj 33 minutos, lo que permitía al Real Murcia ganar tranquilidad tras unos primeros minutos intensos y en los que le había costado entrar en el partido.

El comienzo del encuentro solo confirmaba los malos presagios de los aficionados que no veían tan fácil el partido pese a las estadísticas negativas del rival. Porque la UD Logroñés, más que necesitada, fue directa a por el partido ante un Real Murcia al que le costó asentarse en el césped de Las Gaunas. Con timidez, pero insistiendo sobre todo por la banda de Rueda, los locales pusieron en aprietos a la defensa grana. Solo les faltó acierto, porque los dos primeros acercamientos fueron solventados con Joao Costa.

Un once idéntico al de hace una semana

Apenas lograba el Real Murcia retener el balón. Había metido músculo la UD en el centro del campo y eso dejaba en inferioridad a Julio Gracia y Galindo, que tenían que trabajar y mucho para no verse superados. Y es que, como ocurriera hace una semana, Mario Simón volvió a romper de nuevo el trivote, dejando a solo dos futbolistas en el centro del campo y apostando por fortalecer más la creatividad del equipo con Arnau Ortiz, Alfon y Pedro León. En la delantera, Alberto Toril ya parece indiscutible y más teniendo en cuenta que Dani Romera sigue siendo baja por lesión.

Era más constante el equipo local, pero pronto se vio el gran potencial ofensivo del Real Murcia cuando se ponen a mirar arriba. Se vio en una contra conducida y finalizada por Pedro León. Se marchó por nada el disparo del muleño que incluso reclamó penalti al sentir un empujón cuando iba a pisar área. También la tuvo Arnau, sin embargo no estuvo fino el catalán. Se lo hizo ver un Alberto Toril enfadado al ver la mala decisión de su compañero, que decidía jugársela pese a tener otras opciones más interesantes.

Demostró Toril no ser rencoroso. Y es que en la jugada del gol fue el mallorquín el que servía a Arnau para que este se colase en el área y se pusiese a inventar. Se inventó primero un recorte magnífico para eliminar de la partida a Arregui y no le templó el pulso para batir a un Gonzalo que ya había sacado la bandera blanca. El tanto, que suponía el 0-1, es el tercer gol de Arnau como grana, y eso que apenas alcanzaba los 600 minutos.

Pasó factura el tanto a la UD Logroñés, que bajaba revoluciones en esos minutos finales de la primera parte, pero si alguien pensaba que el Real Murcia ya tenía asegurada la victoria, se equivocaba. Y es que hubo que remar y mucho en la segunda parte.

Joao Costa, salvador una vez más

Nada más volver del vestuario, los locales ya habían hecho dos cambios. Y se notó en un equipo hundido en la clasificación, pero que intentaba recuperar las energías para sacar algo positivo del encuentro. Creció la UD Logroñés y si no obtuvo premio fue gracias a Joao Costa. El meta luso lleva unas semanas haciéndose tan grande bajo palos que incluso ha acabado de golpe con el debate que surgía cada treinta segundos. Evitó primero el gol de Ramos y luego sacó la manopla para acabar de golpe con un zapatazo de Menudo.

Era la UD Logroñés la que intentaba agitar el partido. Por su parte el Real Murcia, que no era capaz de estar acertado en las contras, se conformaba con las acciones a balón parado. Y tuvo varias faltas Pedro León para sentenciar, pero el muleño no tuvo su día en esas jugadas de estrategia.

Con Arnau Solá sufriendo las arremetidas de los locales, Mario Simón decidió utilizar uno de los cambios para fortalecer la izquierda. Entraba Alberto López en el 62 y en el 81 ya había visto amarilla, lo que demostraba el buen hacer de los riojanos por ese lado.

Minutos finales de ida y vuelta

Pudo ir ganando oxígeno el Real Murcia en cada fallo local. Incluso tuvo la sentencia en el tiempo de prolongación en una acción en la que Daza hizo un paradón a Dani Vega tras un gran pase de Rueda. Era un final de ida y vuelta, en el que cualquier cosa podía pasar, pero para suerte de los granas el marcador ya no se movió y los tres puntos se quedaron en el casillero murciano. Tres puntos que permiten al Real Murcia romper su mala racha a domicilio. No ganaban desde que se iniciase 2023. Y tres puntos que confirman a los murcianistas en play off, abriendo un colchón de cinco puntos con el sexto.