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La Opinión de Murcia

En su rincón

Juanma Puche, todo contra la rutina

Este molinense vive en Alguazas y es un artista multidisciplinar y profesor de Arte

Juanma Puche

Vive en Alguazas, no muy lejos de su Molina de Segura natal, en un amplio estudio de dos pisos que también es su vivienda. Tiene pinturas y esculturas por doquier y una sala de música con sus guitarras, batería, teclados y otros instrumentos, donde ensaya con su grupo El Arca del Sr maPuche. Su nombre completo es Juan Manuel Puche Riquelme y es profesor de Arte de Instituto, además de músico, compositor, pintor, escultor y artista urbano. El veneno de la música le viene de su padre, que era guitarrista, y la pasión por la creatividad la afianzó en sus estudios de Bellas Artes en Cuenca, sin duda una de las facultades más vanguardistas de España, donde no paró de pintar y donde, además, convivió y colaboró con aquel grupo de estudiantes de los que luego salieron los cómicos de Muchachada Nui.

Me cuenta que «la Facultad de Cuenca, crisol de abstracción española, era muy especial y poco ortodoxa. Los profesores eran más artistas que docentes y allí nos juntamos todos los raros que no gustábamos de estar días dibujando a carboncillo un yeso, un Cristo o un cristal. No es de extrañar que yo ganase aquel Premio Internacional con una instalación de un coche estrellado contra el escaparate y una Dolorosa de Salzillo que se encendía intermitentemente, una obra que tuvo mucha relevancia y no menos polémica». Y me cuenta que ya de niño apuntaba maneras: «Mi madre me encerraba en el parque para que la dejase tranquila un rato, pero yo no paraba de llorar ni aunque me trajese galletas, yo quería folios y ceras, eso era lo que me calmaba y creo que poco he cambiado, desde entonces: lo único que me tranquiliza es pintar o esculpir, incluso mucho más que tocar la guitarra».

Últimamente, me dice, está trabajando mucho en los murales, está ocupado con el mural más grande de la ciudad de Molina, en unos pisos, con más de 200 metros cuadrados de superficie. Tiene otros encargos en varias localidades y me cuenta que ha colaborado en muchas ocasiones con La Compañía de Mario (donde firma como 298) y mientras me enseña unos bocetos, me confiesa: «Yo no soy muy de seguir el boceto al pie de la letra, los hago porque tengo que presentar proyectos y me los exigen los clientes, pero cuando son para mí, los bocetos son muy esquemáticos. Cuando me enfrento a la pared, sobre la marcha voy modificando formas y colores, la pared me va guiando y me surgen cosas nuevas y mejoro las ideas previas». También me enseña algunas de sus tallas en arenisca, aunque también ha trabajado el mármol y el modelado en barro y otros materiales. 

Durante la conversación, me muestra fotos de los últimos murales que ha hecho en el Instituto Valle de Leiva de Alhama, me pone algunos de los temas musicales que ha compuesto y grabado últimamente. Me cuenta que ha tocado con Santi Campillo, aunque lo que más hace con él es jugar al ajedrez, y que vivió con Muerdo y que tocaba con él en Ítaca. De su larga trayectoria expositiva me habla de su muestra en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, de su participación en la Feria de ARCO 96, de algunas de sus intervenciones en la calle o de su exposición en la Sala Puertas de Castilla. «Soy uno de los que más se ha empeñado en promover el happening y las performances en los centros educativos y en las calles de nuestra Región», me asegura. 

Si algo tiene claro es que «no hay nada peor que aburrirse, no me gusta la rutina. La rutina es la muerte de la vida, de la sociedad, de la familia y del arte. No me gusta encorsetarme, me gusta reinventarme», a lo que añade: «A veces estoy muerto, me pongo a pintar y la pintura me resucita». Y termina: «No quiero parecer un conspiranoico, no creo que nos pongan un ‘chis’ con la vacuna, pero tengo claro que el poder nos quiere controlados y anestesiados y para ello usa la televisión, las pantallas o lo que haga falta. Mi próxima revolución va a ser hacer performances que nadie verá y nadie grabará». Creativo, único y singular.  

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