Este miércoles, a las 18 horas, el exdiputado de Ciudadanos (CS) Edmundo Bal estará en el Museo de Bellas Artes de Murcia para presentar una tertulia literaria de Charnego, la novela del exsenador Miguel Sánchez. Seguro que sacan tiempo para hablar de Nexo, la nueva plataforma que acaban de lanzar y que aspira a ocupar el centro político. Pero centro «de verdad», matiza.

Charnego transcurre en Barcelona, hace un siglo. Se atisba cierto desprecio por los murcianos que llegaban en pésimas condiciones. ¿Sigue vigente? 

Por supuesto. El nacionalismo y el independentismo son, esencialmente, supremacistas. Los hechos diferenciadores que presentan siempre los colocan en una nivel superior al resto, que hemos tenido la desgracia, para ellos, de nacer en Huelva, como es mi caso, o en Murcia, en Badajoz... Luego resulta que los extremeños no tienen un tren en condiciones por el robo al que someten los separatistas al Estado. 

Será que se lo permiten.

Cuando el Gobierno hace lo que haga falta por mantenerse en el poder. En los últimos presupuestos, el Gobierno ni siquiera se molestó en explicar una sobrefinanciación a Cataluña de 5.000 millones. Mientras, el Corredor Mediterráneo, tan importante para la Región de Murcia, está parado. Parece que, si los murcianos no se rebelan, se levantan en armas o sacan dos diputados decisivos con un partido que se llame Murcia Ahora, no importan nada.

Con las negociaciones con Junts se oyen voces que piden reformar el sistema electoral.

En la última legislatura, CS se quedó solo en esta cuestión. Los números son claros. CS consiguió 1.650.000 votos en 2019 y consiguió 10 escaños. Son 165.000 votos por escaño. ERC, con un millón de votos menos, obtuvo 13 diputados. Pero es que el escaño de Teruel Existe costaba 19.000 votos. Al PP y PSOE les cuesta unos 55.000. Como nunca se van a poner de acuerdo en esta situación de privilegio, nunca se reformará el sistema. 

"Parece que, si los murcianos no sacan dos diputados decisivos con un partido que se llame Murcia Ahora, no importan nada"

Tampoco debe de ser un clamor social cuando no se cambia. 

Es que los ciudadanos somos los responsables. Hay que decirle a los votantes, que si tanto se quejan de los políticos, que dejen de votar a los partidos de siempre. 

¿Por eso se funda Nexo?

Se funda con la intención de corregir los errores de la anterior formación, que decía ser de centro, pero no lo era. Fue una muletilla del Partido Popular.  

Entonces la plataforma va a ser, seguro, un partido.

Es lo que quiero y en ello se convertirá si así lo deciden los asociados. La gente tendrá que entender que es necesario un partido que saque a España de la bazofia en la que se ha convertido la política de enconamiento. 

Edmundo Bal y Miguel Sánchez, juntos en el Congreso. L.O.

Ese era el cometido de CS.

Pero cometió enormes errores.

¿Alguno en esta región? 

En Murcia sois especialistas. Solo así se pudo pactar con el PP después de años de corrupción del PP. Se hizo un ridículo reparto del poder en España tras las elecciones de 2019, cediéndoselo entero al PP. Todo por ambición personal.

¿Nexo será progresista?

Nexo quiere trascender de las siglas. Los que estamos en esto estamos hartos de que nos etiqueten. A mí me han llamado comunista y fascista. Queremos ser un partido bisagra, moderado y pragmático.

"Sigo con el carné de CS, pero estoy expedientado y soy un disidente, como Alfonso Guerra en el PSOE"

¿Sigue con el carné de CS?

Sí. Soy un disidente, como Alfonso Guerra en el PSOE. Estoy expedientado y me han suspendido de militancia. No tengo derechos. Así era la Gestapo. Pero me da igual porque CS ha muerto. Apagaron su micrófono por voluntad propia.

¿Estará listo Nexo para las europeas?

Nos queda un largo camino y no tenemos prisa. Queremos hacer las cosas bien. Necesitamos implantación territorial, financiación y generar ideas. Pero tenemos mucha ilusión y ojalá lleguemos a las elecciones al Parlamento Europeo.

Mójese. ¿Qué es mejor para los españoles: Feijóo, Sánchez o elecciones?

Lo óptimo es que se llegue a un acuerdo de Estado entre el PP y el PSOE en el que gobierne el partido más votado, con la mano tendida al principal partido de la oposición. Si esto ocurriera, no haría falta Nexo.