La Asociación de Naturalistas del Sureste Español (ANSE) viene trabajando desde su fundación en 1973 en todo lo relativo a la conservación de la biodiversidad y los espacios naturales, algunos tan emblemáticos como las Salinas de San Pedro, Calblanque, la Reserva Marina de Cabo Tiñoso-Azohía, o el litoral de Calnegre-Cope.

Una de las figuras clave de esta organización es Pedro García, quien tuvo desde pequeño la oportunidad del mar y las montañas, y que hace seis años pasó del voluntariado activo a la implicación plena con el medio ambiente. Esta posición de ‘lucha’ por el entorno le ha valido para ser reconocido con el Premio Importante de Junio, un galardón que según él «no me corresponde a mí, sino a la asociación que represento».

«Nos va en juego el futuro del planeta y los seres vivos, por eso la naturaleza es importante. Necesitamos recuperar el diálogo con la naturaleza. En la Región de Murcia, con un millón y medio de habitantes, ese diálogo es mucho más importante», apunta un Pedro García que piensa que «Si los gobiernos y las autoridades cumplieran con las leyes de protección y conservación de la naturaleza, no habríamos llegado a situaciones como la del Mar Menor».

Han sido años de muchos logros, reconoce, pero también de mucho sortear. Un «enfrentamiento permanente con la administración regional que perdura a día de hoy: «No hay ni un espacio natural en la Región de Murcia que se haya salvado del desarrollo urbanístico».

En algunos casos, aclara, promovidos por el partido que hoy gobierna la Comunidad. «Es especialmente importante que seamos conscientes de que hemos recibido un planeta prestado, que estamos de paso y que tenemos la responsabilidad de dejar a quienes vienes detrás de nosotros, así como al resto de seres vivos del planeta, un hogar en las mejores condiciones de habitabilidad y calidad de vida que nos hagan merecedores de la responsabilidad que tiene el ser humano», concluyó Pedro García en su discurso de agradecimiento.