Kiosco

La Opinión de Murcia

Mar Menor

El polvo y las lluvias empujan al Mar Menor hacia una nueva sopa verde

El Instituto de Oceanografía teme otra crisis ecológica por la alta abundancia de nutrientes en el agua, a lo que se suma los aportes de minerales y arrastre de materiales contaminantes por los eventos climáticos de los últimos días

Estado de las playas de la Ribera, en San Javier, ayer por la tarde. Canalmarmenor

Ajeno a las polémicas por los comités científicos que pretenden protegerle y de los pasos que su propia carta de derechos está dando en el Congreso de los Diputados, el Mar Menor transita estos días hacia una meta irremediable. Los parámetros físicos, químicos y biológicos ya dibujan un escenario al que la mayor laguna salada de Europa se lleva enfrentando en los últimos años.

La sopa verde amenaza una vez más y en días pasados ya es patente una tendencia negativa por la alta concentración de nutrientes en el ecosistema marino, a lo que se suma la luz que ha habido por los cielos despejados antes del paso de la borrasca y el aumento de la temperatura del agua. Estos factores fabrican un caldo de cultivo que se refleja en una mayor abundancia de las algas fitoplactónicas, punto de partida para una crisis ecológica en una laguna que ha perdido su capacidad de regulación.

«Si hay luz y una temperatura óptima podríamos ser testigos de un nuevo ‘bloom’ fitoplactónico», advierte Juan Manuel Ruiz, investigador del Instituto Español de Oceanografía en San Pedro del Pinatar. La puntilla antes de entrar en la primavera, y que aumenten aún más las temperaturas, son los dos episodios climático y meteorológico que ha vivido la Región de Murcia en los últimos días. La entrada del polvo procedente del norte de África y las torrenciales lluvias que cayeron ayer en el Campo de Cartagena.

Las partículas procedentes de África suponen "una fertilización extra" para una laguna eutrofizada

decoration

«Antes de estos eventos el Mar Menor ya tenía una tendencia negativa por la alta carga de nutrientes que ya tienen. Estamos en esa transición entre invierno y primavera y todos estos factores estimulan» la producción de microalgas que dejan un tono verdoso, ya conocido, en el agua. El polvo sahariano, compuesto de un conjunto de partículas muy variadas que llevan azufre, hierro, nitrógeno o fósforo, «potencia la producción de fitoplacton en ecosistemas marinos alterados» como el Mar Menor, «que ha visto mermado sus mecanismos de resistencia» a estas presiones.

De las partículas en suspensión, que han supuesto un episodio de contaminación del aire en la Región desde el pasado lunes, no hay estudios sobre su efecto en la laguna «pero se conoce cómo ha podido incidir en ecosistemas terrestres o marinos», señala el experto en la laguna. En el primer caso menciona cómo las nubes de polvo procedente de un continente como África han fertilizado el bosque del Amazonas, «por lo que tiene un impacto a escala planetaria». En el segundo caso, que el polvo enriquezca de nutrientes un mar como el Mediterráneo, con un déficit de estos componentes, no es negativo, pero en casos como el del Mar Menor que sufre un profundo desequilibrio biológico, «sí lo es». La calima africana ha traído «una fertilización extra a la laguna».

«La falta de mecanismos de defensa hace que la laguna sea más vulnerable a los efectos de eventos climáticos como el polvo de África o las olas de calor».

Escorrentías

El otro fenómeno negativo, y cuyo impacto sí se conoce mejor, son las escorrentías generadas ayer en torno al Mar Menor y que arrastraron con ellas materiales de distintos orígenes, pero todos ellos relacionados con el deterioro de la laguna. El Campo de Cartagena recibió ayer entre 100 y 150 litros por metro cuadrado según los pluviómetros de la Confederación Hidrográfica del Segura. En la desembocadura de la rambla del Albujón la cifra se rebajó a 60 litros pero las avenidas de agua fueron patentes en todas las playas municipales del Mar Menor.

Las cifras están alejadas de las cantidades que cayeron durante la DANA de 2019, pero la entrada de agua dulce sumado al deterioro previo de la laguna por la contaminación de nitratos favoreció la creación de una bolsa anóxica (sin oxígeno) que derivó en la muerte masiva de especies marinas. «Estaremos muy pendientes de la laguna en los próximos días para conocer los efectos de estos últimos episodios».

Compartir el artículo

stats