El Consejo Interuniversitario de la Región de Murcia tendrá este viernes una tensa reunión donde se estudiará y se dará el visto bueno previsiblemente a la ampliación del grado de Medicina de la UCAM para que se pueda impartir el próximo curso en su campus de Cartagena con 60 plazas más. La UMU y la UPCT votarán en contra por entender que no se puede seguir desviando dinero público desde el Gobierno regional para financiar las prácticas clínicas de la institución católica en los hospitales regionales donde hasta ahora han permanecido los alumnos del título que se imparte en el campus de Guadalupe.

A esto se le suma el voto en contra del Consejo Social de la UMU, que en una votación de urgencia convocada esta mañana el 'no' a la implantación del título sanitario en Cartagena ha ganado por 12 votos frente a 8 que optaron por el 'sí', un posicionamiento reñido cuyos apoyos a favor de la iniciativa se presupone que han llegado desde las organizaciones económicas y representantes de la Comunidad en este órgano consultivo de la UMU. El voto ha sido secreto.

Como ya ocurrió cuando la UCAM logró poner en marcha el grado de Medicina en 2012, la Universidad de Murcia se ha posicionado en contra de los planteamientos de la institución de los Jerónimos y que a todas luces contará mañana con el apoyo de los miembros del Gobierno regional (la consejera Valle Miguélez y el director general de Universidades, Christian de la Fé) y los diputados regionales Víctor Martínez-Carrasco (PP) y Francisco Álvarez (expulsado de Ciudadanos), además de los representantes de la UCAM y la presidenta del Consejo Escolar, Juana Mulero. Con todos estos apoyos, en un principio saldría adelante dicha ampliación del título, donde se refleja que las prácticas formativas de los futuros alumnos se llevarán a cabo en los hospitales Santa Lucía y el Rosell de Cartagena.

El pasado mes de junio la UCAM recibió el visto bueno definitivo de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) y estaba a la espera de que se convocara antes de llegar a agosto el Consejo Interuniversitario. El argumento principal que esgrimen tanto la UMU como la UPCT es que las plazas MIR ofertadas en la Región de Murcia suponen un total de 230 para los 290 graduados que salen de las dos universidades (200 en la UMU y 90 en la UCAM). "Si aumentamos 60 más, tendríamos una total de 350 egresados de los que 120 no podrían, aunque quisieran, sacar plaza en Murcia. Con esta ampliación estaríamos aumentando el gasto de nuestra Región en formar un exceso de graduados que exportaremos a otras regiones o países", señalan desde las universidades públicas.

Desde la propia Facultad de Medicina de la UMU, su posicionamiento también va radicalmente en contra, ya que en los últimos años el sistema universitario español ha visto incrementadas las facultades donde se imparten este grado y en cuatro de ellas (ubicadas en Navarra, Cataluña, País Vasco e Islas Baleares) todavía no hay egresados por lo que en un corto periodo de tiempo España tendrá más de 8.000 médicos recién graduados cada año. En el último examen para Médico Interno Residente, 14.425 aspirantes fueron admitidos para 7.989 plazas en toda España, unas cifras que evidencian el crecimiento anual del número de titulados sin plaza para especializarse.

El pasado año la Católica renovó el convenio con la Consejería de Salud por el que el Santa Lucía y el Rosell de Cartagena, así como el hospital Rafael Méndez de Lorca, el Lorenzo Guirao de Cieza, el Virgen del Castillo de Yecla, el Comarcal del Noroeste en Caravaca, así como el hospital Los Arcos del Mar Menor en San Javier, están a disposición de sus alumnos para realizar las prácticas clínicas.