El concurso de ideas para que la rehabilitación de la Catedral de Santa María Mayor sea una realidad durante los próximos años está actualmente en marcha. Sin embargo, el inicio de las obras no será hasta dentro de varios meses, pues los proyectos no serán valorados por los jueces hasta febrero de 2023. Mientras tanto la imagen que ofrece este Bien de Interés Cultural es de «abandono y desidia», un hecho por el que la Asociación Cartaginense ha criticado al Obispado de la Diócesis de Cartagena, que es su propietario. 

Una de las recientes incidencias que ha detectado el colectivo y que más le preocupa es el desprendimiento de cascotes que se ha producido desde la cornisa ubicada en la Puerta del Osario. Situación que, según denuncian, «pone en riesgo tanto a los visitantes como a aquellos que pasean por la zona en los días durante los que permanece cerrada la Catedral a la visita pública».

Otro de los problemas que está poniendo en peligro la integridad de la estructura, apuntan, es el «crecimiento indiscriminado de vegetación, tanto en los muros exteriores como en el interior, que incluso ha llegado a invadir la escayola que decora la Capilla del Socorro. 

También critican la «peligrosa» instalación eléctrica que «decora la fachada de forma irregular luciendo «focos puestos de cualquier manera con la única finalidad de iluminar el Teatro Romano, así como el estado de «absoluto abandono» de los escudos nobiliarios.

La vegetación crece por los rincones del templo de Cartagena Iván Urquízar

La Asociación Cartaginense ha denunciado la situación ante la Dirección General de Patrimonio, a la que ha solicitado por escrito que inste a la Diócesis de Cartagena a que inspeccione el BIC a fin de realizar obras que aseguren su apertura para la visita del público en condiciones de seguridad y que garanticen su conservación. 

Asimismo, la entidad solicita una inspección de la capilla de la Cofradía del Cristo del Socorro para comprobar su estado, pues, según afirman, esta permanece cerrada a la visita pública desde el día 28 de julio de 2021, «incumpliendo su interés social a pesar de haber sido rehabilitada, en parte, con dinero público». La Asociación insta, por otra parte, a que «se elimine la gran cantidad de plantas que pueblan el delicado trabajo de escayola para evitar que se sufran mayores daños».