Cartagena ha perdido una luchadora en la tierra pero ha ganado una aliada en el cielo, aunque de esas que no paran hasta conseguir su objetivo. 

Esta madrugada ha fallecido la cartagenera del año 2020 y presidenta de la Plataforma Virgen de la Caridad, Josefa Muñoz Plazas, 'Pepita' como toda Cartagena la conocía con cariño, días antes de cumplir 80 años, de los que casi 30 ha estado luchando por Cartagena.

Sus amistades y amigos están intentado cumplir su último deseo de que su funeral se pueda celebrar en la Catedral de Cartagena, por cuya restauración integral venía luchando contra las trabas que ponían las administraciones local y regional y el obispado.

Mientras, cientos de cartageneros ya han empezado a pasar por la sala 7 del tanatorio Estavesa para agradecer la implicación de quien, desde su pequeño comercio en la Calle San Vicente, impidió que la Virgen de la Caridad fuera a Murcia, lo que ella consideraba "una humillación siendo Cartagena la capital de la diócesis".

Aunque ya por entonces apoyaba a la Coordinadora del Molinete en su lucha contra la construcción de edificios en el cerro y en favor de un parque arqueológico para toda la colina, desde que Iván Negueruela documentó el Palacio de Asdrúbal aumentó su ímpetu por esta reivindicación.

Durante un tiempo también fue presidenta de la asociación de comerciantes de la Calle San Fernando, donde consiguió poner una hornacina dedicada al santo que le da nombre.

En paralelo, Pepita se integró en la directiva de la asociación de vecinos del casco histórico 'Barrio de San Diego' y en la plataforma regional de asociaciones, plataformas y colectivos.

Pero, como ella siempre quería involucrarse en todo lo que fuera bueno para Cartagena y su Comarca, empezó a encabezar otros colectivos como Origen o Despierta CT, con los que ha reivindicado desde el Corredor Mediterráneo o el AVE hasta el cambio de denominación de la Región.

Defensora de la provincia de Cartagena e impulsora de la celebración de las preuvas junto con Antonio Cegarra, su mano derecha en las batallas cartageneras, perdió a su Pepe en 2021, pocos meses antes de recibir el premio de cartagenera del año, que se retrasó a causa de la pandemia.

En ese momento su principal lucha ya era contra el cáncer, pero seguía diciéndonos: "cuando yo me recupere, os voy a ayudar".

Ahora tenemos otra aliada en el cielo, junto con otros cartageneros de pro como Fernando Alcantud, Blanca Roldán o Juan Mediano Durán.

Pero en la tierra se necesitan más cartageneros como Pepita para que, entre otras cosas, las autoridades terrenales no demoren más la cubrición integral de la Catedral cartagenera como se ha hecho en Lorca con la iglesia de Santa María, reconstruyéndola como era, como quería y seguro que aún sigue queriendo Pepita.

Ya se está moviendo por redes sociales que Pepita se merece una estatua a pie de calle en la Plaza del Sevillano, aprovechando las obras de la calle San Fernando, o en la cuesta de la baronesa subiendo los escalones para entrar en su querida Catedral.

La alcaldesa, Noelia Arroyo, ha lamentado el fallecimiento de Pepita Muñoz, Cartagenera del Año 2020, de la que ha destacado “su amor por Cartagena y la defensa de sus intereses”. A través de su cuenta de twitter, ha dicho: “Se nos ha ido Josefa Muñoz, nuestra Pepita. Y se nos marchó como pasó su vida: luchando y con Cartagena en el corazón. Recordaremos con gratitud su trabajo por su ciudad y su calidad humana”.

Arroyo ha recordado que "es difícil encontrar una causa en Cartagena en los últimos 30 años en la que no haya estado Josefa Muñoz. Desde la defensa de los intereses de los comerciantes de la Calle San Fernando, hasta los intereses de todos en materia de patrimonio", a través de las múltiples asociaciones, plataformas y movimientos reivindicativos en los que estuvo presente, “prueba de una virtud que nadie le puede discutir a Pepita Muñoz, que siempre tuvo la disposición de poner su tiempo y su esfuerzo en cada causa y en cada lucha que creyó justa y buena para Cartagena".