El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) investiga si un pirómano está detrás de un incendio con dos focos que se desató de madrugada en Abanilla, indican fuentes cercanas al caso.

Los hechos tuvieron lugar sobre las cuatro de la mañana. Según concretan desde Emergencias, en la carretera RM-A9 a su paso por Abanilla, en la zona conocida como Cuesta de la Hechicera. Un testigo dio la voz de alarma y aseguró, además, que había visto un vehículo sospechoso huir mientras ardía el monte. En concreto, "un todoterreno que se movía fuera de la carretera entre los focos del incendio", detalla el 112.

Al lugar se movilizó una agente medioambiental, que confirmó que había dos focos en el incendio, y bomberos del Consorcio, que tardaron dos horas en sofocarlo completamente. Afortunadamente, el fuego afectó solamente a unos 150 metros cuadrados de terreno.

Los investigadores del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) esperan que las pesquisas den pronto sus frutos y logren identificar y detener al responsable, si se confirma que la mano del hombre está tras lo sucedido. Recientemente, cazaban a un individuo que presuntamente provocó hasta 15 fuegos, en su caso en la Sierra del Burete.

Cabe recordar que el Código Penal español castiga a aquel que provoque un incendio forestal con penas de entre uno y cinco años de cárcel, condena que puede llegar hasta los 20 años solo si se ha puesto en peligro la vida o la integridad física de las personas. Sin embargo, en la Región de Murcia, la mayoría de los pirómanos se acaban yendo de rositas, bien porque no han puesto en riesgo la vida de nadie, bien porque solo se les puede acusar de imprudentes o directamente tienen un trastorno psíquico: una enfermedad psíquica puede ser eximente.