La Audiencia Provincial de Murcia ha condenado a dos años de prisión a un hombre que reconoció en el juicio haber abusado de su sobrina, que tenía diez años, en una churrería de la capital murciana, hechos que fueron grabados por una clienta del local.

La sentencia incluye también seis años de libertad vigilada y una orden de alejamiento de doscientos metros de la menor que se prolongará durante tres.

Dice el relato de hechos probados, admitido por el acusado al dar su conformidad al pacto acordado por la fiscal del caso y su defensa, que los mismos se produjeron en julio de 2020, cuando los clientes del establecimiento observaron cómo aquel besaba repetidamente a su sobrina en la boca, al tiempo que le tocaba los pechos y los glúteos.

Y añade que ese comportamiento, que estuvo acompañado de comentarios de tipo sexual sobre el físico de la menor, lo hizo simulando que jugaba con ella.

Los abusos fueron grabados por una clienta y denunciados por la Fiscalía al llegar a su poder aquellas imágenes, abriéndose entonces el proceso judicial, ya que la madre no había querido actuar contra el acusado.

A la hora de concretar la pena se ha tenido en cuenta la atenuante de reparación del daño porque antes de la celebración del juicio aquel había ingresado en favor de la niña los mil euros de indemnización a los que finalmente sería condenado por daños morales.

El tribunal de la Audiencia ha dejado en suspenso el cumplimiento de la pena privativa de libertad por dos años a condición de que durante ese tiempo no vuelva a cometer ningún otro delito.