La Audiencia Provincial de Murcia ha confirmado la sentencia de un juzgado de lo Penal que condenó a un año de cárcel y multa de 240 euros a una vecina de Molina de Segura que mordió a un agente de la Policía Local que había pedido a los celebrantes de una fiesta que bajaran la música.

La sentencia desestima así el recurso que la acusada presentó contra aquella resolución, que la condenó como autora de un delito de atentado y un delito leve de lesiones y que le impuso, además, la obligación de indemnizar al agente herido con 180 euros por las lesiones que le causó.

El relato de hechos probados fijados por el juzgado recogió que los mismos se produjeron el ocho de diciembre de 2015, cuando los policías locales, atendiendo la queja de una vecina, se personaron en el domicilio donde se celebraba la fiesta, abriéndoles la propietaria, a la que acompañaba la acusada.

Fue esta la que les dijo si es que no se podía celebrar una fiesta familiar, al tiempo que profería insultos contra la denunciante, pero el hecho más grave se produjo instantes después, cuando los agentes informaban a la vecina de su actuación y apareció la acusada, que se abalanzó sobre ellos, mordiendo en el dedo a uno.

Al desestimar el recurso de apelación, el tribunal indica que no existe indicio de ningún tipo de que los funcionarios policiales se excedieran, mientras que, por el contrario, sí hay pruebas de la conducta delictiva de la acusada, como quedó demostrado con su propia declaración y con el parte médico que presentó el lesionado.