De terciopelo rojo y de 7 metros de longitud, tiene un peso aproximado de 75 kilos. Es inmenso y su colocación en la Virgen california tiene su proceso, llevándose a cabo en la noche del Lunes Santo dentro de Santa María con extremo cuidado para no dañarlo y salvaguardando el bordado en oro que le fue colocado en los talleres de la Misericordia por la artesana Anita Vivancos en el año 1960, según dibujo de Balbino de la Cerra Barceló. 

La colocación sobre la talla que sale el Miércoles Santo es un cautivador acto reservado a los hermanos de la agrupación y que se lleva a cabo cada año tras salir la Virgen de la Piedad de Santa María en la noche del Lunes Santo, aprovechando que entonces el interior de la iglesia de Santa María se queda despejado en su zona central, lo que permite desplegar el gran manto de veinticuatro metros cuadrados. Se trata de un acto que todos los de la agrupación que preside Francisco Ramón Sánchez dicen que siempre ha tenido lugar, sin poder fecharlo, pero que posiblemente su origen casi coincidente a cuando se recibió hace seis décadas por donación de Francisco Celdrán Conesa en su etapa de hermano mayor de la Cofradía del Cristo del Prendimiento.

El primer paso es colocar el trono con la imagen de la Virgen del Primer Dolor mirando hacia la puerta de entrada. Después, el equipo de la agrupación llega portando una sólida madera como base en la que va el manto recogido, el cual comienza a ser extendido en la parte posterior del trono. Luego, entre bastantes manos, comienza a elevarse hacia la Virgen, siendo enganchado en la devanadera, con la parte superior rodeando el cuello de la imagen. Es una labor muy precisa (se vigila hasta que no quede ni un mal pliegue) que se lleva a cabo con mucho cuidado y cariño, culminando con la colocación de la corona y el desplazamiento del trono al lugar de la iglesia desde donde esperará a su salida en la magna procesión del Miércoles Santo.