La epilepsia es una alteración cerebral caracterizada por la predisposición para generar -en quien la padece- crisis epilépticas con consecuencias neurobiológicas, cognitivas, psicológicas y sociales. 

Es además una de las enfermedades neurológicas más prevalentes. En concreto, es el trastorno neurológico más frecuente en niños y la tercera enfermedad neurológica más prevalente en personas mayores. 

La Sociedad Española de Neurología (SEN) estima que en España existen más de 400.000 personas con esta enfermedad. Una patología que afecta a personas de todas las edades y que puede debutar en todas las etapas de la vida, pero especialmente en la infancia y en los mayores de 65 años. Y según los expertos, el número de casos va a más.

Algunos estudios estiman que entre un 8 y un 10% de la población padecerá una crisis epiléptica a lo largo de su vida.

El 3% de la población sufrirá epilepsia

"Son muchos los estudios que apuntan a que en los últimos años está aumentando la prevalencia de esta enfermedad, debido al envejecimiento de la población.

La edad, unida al aumento de otras enfermedades que pueden ser causa de epilepsia, como tumores, ictus o demencia, es un factor que incrementa el riesgo para desarrollar esta enfermedad y, a medida que la edad media de la población está aumentando, igual lo hace su prevalencia.

Actualmente en España se diagnostican unos 20.000 nuevos casos cada año e irá en aumento, ya que, según los datos demográficos a nivel nacional, se espera que el 70% de la población sea mayor de 65 años en los próximos 30 años", comenta el doctor Juan José Poza, Coordinador del Grupo de Estudio de Epilepsia de la SEN.

 En todo caso, en el desarrollo de esta enfermedad no sólo influye la edad, ya que están implicados diversos factores genéticos y metabólicos, además de otros aún desconocidos.

Los estudios poblacionales estiman que entre un 8 y un 10% de la población padecerá una crisis epiléptica a lo largo de su vida y que el 3% desarrollará la enfermedad.

Cirugía para tratar la epilepsia 

Aunque se trata de una enfermedad que puede remitir de forma espontánea, de hecho esto se produce anualmente hasta en un 4% de los pacientes adultos y aún más en niños, entre un tercio y una cuarta parte de los pacientes con epilepsia no responden a los tratamientos farmacológicos. 

En España, actualmente existen unos 100.000 pacientes con epilepsia farmacorresistente, que ven aumentado el riesgo de muerte prematura, traumatismos, alteraciones psicosociales y una mayor comorbilidad.

Para este tipo de pacientes la cirugía puede resultar eficaz. Eso sí, siempre y cuando sea posible localizar la zona del cerebro causante de las crisis.

La extirpación quirúrgica de la zona enferma permite el control de las crisis en el 70% de los pacientes y la mejoría en más del 80%.

Desde hace pocos años la cirugía de epilepsia puede aplicarse en una mayor proporción de pacientes, muchos de los que anteriormente no se consideraban operables porque la zona afectada del cerebro no se podía localizar o porque la intervención se consideraba demasiado arriesgada.

"Ahora contamos con técnicas que permiten localizar la zona epileptógena en pacientes, con Resonancia Magnética cerebral normal y operar lesiones que se encuentran en regiones cerebrales de riesgo, como es en la cercanía de la corteza cerebral motora y del lenguaje", explica el doctor Antonio Gil-Nagel Rein, director del Programa de Epilepsia del Servicio de Neurología del Hospital Ruber Internacional.

Cada vez hay más técnicas que permiten localizar el origen de la epilepsia y, así, operar.

Tipos de técnicas quirúrgicas

Entre las principales técnicas quirúrgicas con las que ahora ya se pueden tratar las epilepsias refractarias los expertos destacan: 

- Ablación mediante láser: Como explica el doctor Gil-Nagel Rein esta técnica permite la destrucción del foco en una intervención directa. A través de un orificio de 2 mm de diámetro, evitando lesionar áreas cerebrales esenciales que se encuentran en la vía de acceso a la lesión. 

El ingreso hospitalario para llevar a cabo esta cirugía no suele ser superior a 48 horas y el paciente puede inmediatamente reincorporarse a su actividad habitual.

- Estereoelectroencefalografía-EEG: el doctor Marcelo Budke Neukamp, especialista en neurocirugía de epilepsia de niños y adultos del mismo centro hospitalario esta técnica de evaluación prequirúrgica. 

"Mediante electrodos profundos es posible delimitar con mayor precisión la zona que debe ser intervenida. Para ello se implantan electrodos en las zonas sospechosas de inicio de las crisis, mediante una técnica precisa y la utilización de neuro navegación y un robot quirúrgico".

- La termocoagulación: esta técnica permite que, una vez localizada la zona cerebral afectada, esta sea eliminada o se reduzca su actividad anómala mediante la aplicación de energía eléctrica sobre la lesión, utilizando los electrodos profundos.

- El doctor Antonio Gil-Nagel Rein destaca también un análisis de fuente que permite una localización más precisa que con la electroencefalografía (EEG) habitual. “Gracias a esta técnica, unida a las pruebas de imagen cerebral (resonancia magnética, tomografía por emisión de positrones, etc.) es posible identificar el foco en pacientes en los que anteriormente no era posible”, señala.

En definitiva, tal y como explica el doctor Gil-Nagel Rein, le mejora en los métodos para identificar las zonas del cerebro donde se generan las crisis epilépticas, facilita la realización de intervenciones dirigidas y más precisas. 

"Una vez realizada la cirugía podremos buscar la causa de la epilepsia mediante estudios genéticos en la pieza quirúrgica", asevera el doctor.

En opinión del doctor Marcelo Budke "la cirugía de epilepsia ha avanzado y seguirá avanzando mucho, y actualmente contamos con métodos mínimamente invasivos que permiten tratar con eficacia la epilepsia sin necesidad de someter a los pacientes a una craneotomía".