Perder esos kilos de más sin darte una paliza en el gimnasio es posible. Numerosos estudios científicos están demostrando que caminar cada día puede ser la mejor forma de lograrlo. De hecho, se ha demostrado que con apenas 30 minutos de caminata enérgica cada día puedes conseguir múltiples beneficios, tanto físicos como mentales.

Hablamos de una mejora en el tránsito intestinal, en la eliminación de toxinas y en la quema de calorías, evitando que se conviertan en grasa acumulada en el cuerpo. Además, caminar es muy positivo para mejorar tu autoestima y el bienestar gracias a la liberación de endorfinas que produce.

¿Cuál es la rutina de caminata que debes seguir?

Para conseguir tus objetivos solo es necesario caminar durante 30 minutos cuatro días en la semana. Si logras establecer esta rutina puedes rebajar unos 3 kilos de peso de media al año al quemar entre 4 y 5 calorías por minuto de caminata.

Si quieres empezar a caminar porque has cogido peso últimamente, solo necesitas reducir un poco tus raciones de comida y hacer un poco de ejercicio caminando para eliminar esas capas de grasa acumuladas en tu cuerpo. Y es que caminar de forma rápida es un tipo de ejercicio aeróbico que puede resultar de lo más efectivo en la quema de grasa.

Es fundamental que el ejercicio de caminar se realice de forma regular y siempre con un nivel de intensidad moderado. Lo ideal es que puedas conversar sin jadear y llevar una frecuencia cardíaca máxima que resulte del cálculo de restar a 220 tu edad. En cualquier caso, no te obsesiones con cifras nada más empezar.

Empieza cuanto antes tu rutina de 30 minutos de caminata 4 días a la semana para empezar a descubrir los efectos positivos que esto puede tener sobre tu organismo. Eso sí, es importante que camines con pasos grandes y rápidos para que tenga efecto sobre el organismo.