Opinión | Apuntes del natural

Poesía y una paella estupenda

La Nao Victoria puede visitarse en el puerto hasta el 10 de diciembre. | IVÁN URQUÍZAR

La Nao Victoria puede visitarse en el puerto hasta el 10 de diciembre. | IVÁN URQUÍZAR / s.g.

Turismo. ¿Cómo les va el puente? No sé si habrán viajado ustedes, pero ha habido turistas a montón en todas partes. El jueves estuve en Cartagena y el puerto estaba lleno de familias y grupos de amigos llegados de Dios sabe dónde disfrutando de una mañana con cielo azul y temperatura perfecta. El barco turístico iba completo, los visitantes a la réplica de la Nao Victoria, atracada en el puerto, debían esperar a que salieran los de dentro para entrar otros, la cola del Teatro Romano era tremenda y todas las terrazas al sol estaban ocupadas con personal. La mayoría eran españoles, aunque también había algunos extranjeros. En los alrededores de la Catedral de Murcia también había un tremendo ir y venir de personas con ganas de verlo todo y de tomarse una cerveza con marineras o pulpo. Parece que ha sido un buen puente para la hostelería.

Informando. En Cartagena pude ver un cartel en un restaurante que tenía su gracia: ‘We speak little English, but we cook a wonderful paella’. (Hablamos poco inglés, pero hacemos una paella estupenda’).

Libros. Los domingos que puedo suelo acudir al mercadillo frente al palacio El Almudí de Murcia. Hay un puesto muy buenos de libros de viejo, muchos de ellos que no son tan viejos, sino ediciones relativamente recientes. La mayor parte de estos volúmenes, estoy seguro, proceden de bibliotecas de hombres y mujeres que han fallecido y que sus hijos o herederos han decidido venderlos al peso. Se pueden encontrar cosas muy interesantes y a un precio de risa. Cuando miro mis estanterías, con cientos y cientos de libros, pienso en qué será de ellos pues lo que está claro es que las casas actuales no tienen espacio para tantísimos volúmenes. De todos modos, los libros tienen vida propia, estoy seguro, y continuarán su camino, de mano en mano, dando placer a sus sucesivos dueños.

Rebaja. Un chico joven que lleva en la mano un libro y un cómic se acerca al dueño del puesto y le pregunta: ‘¿Cuánto por esto?’ El hombre lo mira y responde: ‘Dame 5 euros’. El chico, abriendo la mano dice: ‘Solo llevo cuatro’. El librero sonríe: ‘Vale, dame cuatro’, se los coge de la mano y el muchacho se va feliz.

Óbito. Se murió Concha Velasco. La primera vez que la vi en teatro no me podía creer que fuese la misma que había hecho Las chicas de la Cruz Roja. Fue en la obra El beaterio de las arrecogías de Santa María Egipciaca, en Madrid. Estuvo impresionante. Recuerdo que lloraba con una facilidad pasmosa y se le veían caer lágrimas a mantas, y en el teatro no hay engaños. Si llora es que llora. Luego la he visto otras veces y era una actriz espectacular.

Cine y series. He terminado la serie de Berto Romero El otro lado. Oiga, está muy bien, un guion estupendo, los actores, él incluido, lo hacen de maravilla. Sin embargo, he intentado ver otra serie española, Cristo y Rey, y no he podido con ella. También he visto en las plataformas un par de películas que me han gustado. Una es turca, muy turca, y se llama El caftán azul, y la otra es egipcia, Una conspiración en El Cairo, por si les apetece ver lo que hacen por esos países.

Hablando con claridad. Al pasar, oigo una frase de dos chicas jóvenes en la calle: ‘Y se lo dije más claro que el agua: Tu hermana es una furcia, tío’’.

Los preferidos del Nobel. El Nobel de Literatura, Jon Fosse, ha declarado que ninguno de los tres escritores que más le han influido y más le han gustado toda su vida tenía el premio Nobel, y que estos son Kafka, Marcel Proust y Federico García Lorca. Después, en la misma entrevista cita a Lorca en varias ocasiones, por ejemplo, con esta frase: ‘Lorca decía que el teatro era poesía puesta en pie’. ¿A que mola?

Inimaginable. Un amigo a mí: ‘Lo de ‘disminuidos’ hay que quitarlo de la Constitución, y, por supuesto lo de que será rey preferentemente el hombre de la familia. Pero lo demás ni tocarlo, que ha funcionado más tiempo que ninguna otra Constitución española. Además, aquellos políticos fueron capaces de ponerse de acuerdo, pero de estos de ahora no creo que se pueda esperar nada parecido. ¿Te imaginas a Sánchez con Feijoo, Abascal, Ione Belarra, etcétera, pactando una Constitución?’ ‘No’, le respondo, ‘no me lo imagino’, añado.