Opinión | Tribuna libre

Diego Carvajal

El lento declinar de Onda Regional de Murcia

En contraste con la fuerte subida de oyentes de la radio generalista, Onda Regional de Murcia, la radio autonómica, ha sufrido un descenso de 4.000 oyentes, que la sitúa en tan solo 9.000 oyentes diarios de lunes a viernes, según los datos hechos públicos por Barlovento Comunicación basados en la 3ª Ola del Estudio General de Medios (EGM).

El EGM elabora 3 olas anuales para medir la audiencia de las radios en España, lo que permite analizar su evolución. La 1ª Ola corresponde a los meses de febrero y marzo, la 2ª a abril y mayo y la 3ª a los meses de octubre y noviembre. Para medir los oyentes diarios de una radio se toma como referencia el período de lunes a viernes, por ser la métrica consensuada en el sector.

Si se comparan las audiencias de los meses de octubre y noviembre de los cuatro últimos años, se observa que la audiencia de Onda Regional ha iniciado un peligroso camino de descenso, que es necesario cortar de raíz. En la 3ª Ola de 2020, Onda Regional tenía 20.000 oyentes, que bajaron a 19.000 en 2021, en 2022 volvieron a bajar a 14.000 y, finalmente, 2023 arroja el desalentador dato de 9.000 oyentes.

Onda Regional ha sido un referente de la radio murciana. En la memoria perduran sus épocas de esplendor. Pero con el tiempo ha ido perdiendo identidad y la audiencia ha comenzado a abandonarla. La pérdida de audiencia es compartida por la mayoría de las radios públicas, pero a nuestra emisora la ha golpeado especialmente. Es necesario abandonar inercias, romper los moldes que constriñen una buena gestión, y reflexionar con valentía sobre cuál debe ser el futuro de la radio pública autonómica. Aún se está a tiempo.

La Asamblea Regional tiene que aprobar con urgencia un Mandato Marco actual y valiente, que permita a Radiotelevisión de la Región de Murcia (RTRM) gestionar el servicio público de comunicación audiovisual que nos merecemos los murcianos, y designar al director general de ese ente público primando el criterio de profesionalidad sobre las componendas. Por su parte, el Gobierno regional tiene que dotar de medios económicos y dar libertad de gestión a RTRM. En caso contrario, Onda Regional se desliza lenta, pero irremediablemente, hacia la irrelevancia.