Opinión | Noticias del Antropoceno

Vuelta a lo analógico

Ante los informes que apuntan a la disminución de la capacidad de lectura de los chavales de primaria, las autoridades educativas suecas han decidido revertir las políticas de digitalización del anterior Gobierno (una coalición de centro derecha gobierna desde las últimas elecciones) y volver al uso de los libros de papel y el aprendizaje de la escritura manual. Se acabaron, al menos de momento, las táblets en los primeros años de educación, a pesar de que Suecia ocupa el séptimo lugar entre todos los países del mundo por la capacidad lectora de sus alumnos más jóvenes.

Esa reversión a los antiguos materiales educativos conecta también con la enorme preocupación de la comunidad de educadores en relación con los efectos que la digitalización está teniendo en los procesos educativos en general. Y no solamente es la capacidad de lectura por ser una táblet, sino el cambio radical en la forma de comunicarse entre los jóvenes por el predominio de la mensajería instantánea y la influencia de los modos y maneras que se imponen en las redes sociales. Incluso éstas están sufriendo una transformación enorme, con el uso de Facebook y Twitter en caída libre entre los adolescentes, y el ascenso imparable del tiempo en Youtube y Tiktok.

El acceso a ilimitadas fuentes de información a través del móvil y la guinda que representa las IA generativas como ChatGPT está haciendo que las formas tradicionales de aprender y demostrar lo que has aprendido en exámenes y trabajos de exposición provoquen amplio escepticismo en los profesores encargados de medir el rendimiento. La vuelta a los exámenes orales y exámenes y trabajos escritos manualmente parece imparable en este mundo en el que resulta cada vez más complicado discernir lo verdadero de lo falso y el talento original de su suplantación por medios digitales. En ese sentido, lo de los suecos parece el principio de una tendencia que sin duda se contagiará a otros países.

Esa vuelta a lo analógico también se está produciendo en el valor que diversos estudios atribuyen a la escritura manual, como ejercicio de desarrollo de las capacidades intelectuales de destreza y coordinación entre nuestro cuerpo y nuestra mente.