Opinión | Zihuatanejo

¿Ciencia ficción o cercana realidad?

Para mí, la IA supone el descubrimiento de este siglo, junto a la vacuna del covid. ¿Pero cuáles son los límites? ¿Estamos los humanos preparados para unas máquinas más inteligentes que nosotros?

Sam Altman, CEO y consejero delegado de OpenAI, laboratorio de investigación de inteligencia artificial estadounidense.

Sam Altman, CEO y consejero delegado de OpenAI, laboratorio de investigación de inteligencia artificial estadounidense. / Carlos Barria / Reuters

Año 2032, unas máquinas construidas por la Inteligencia Artificial dominan el mundo. La resistencia humana se encuentra atrincherada a las afueras de las grandes ciudades…..

Así podría comenzar cualquier peli de ciencia ficción al uso de nuestros días. Aunque quizás tan devastador suceso no esté tan lejos de producirse. Y es que después de la covid, y de lo que ha venido después, uno ya se puede imaginar cualquier cosa. Y más después de una semana tan movidita para los seguidores del fenómeno de la Inteligencia Artificial.

Según la agencia Reuters, los programadores de la empresa OpenAI enviaron esta pasada semana una carta al Consejo de Administración de la Corporación, avisando de que una grave amenaza se cernía para la humanidad con el desarrollo del nuevo modelo de IA, el proyecto ‘Q*’. Al parecer, este nuevo modelo podría generalizar, aprender y comprender. En este sentido, algunos investigadores de la agencia creen internamente que este podría ser un gran avance en la búsqueda de una ‘superinteligencia’ que supere a la humana, y para la que la empresa no dispondría de cortafuegos adecuados para comercializar un modelo tan avanzado.

Aquello supuso el despido inmediato de Sam Altman, el gurú de la IA, quien de inmediato publicó en X, la red anteriormente conocida como Twitter que «su tiempo en OpenAI le había encantado y que había sido transformador para él personalmente y, con suerte, para el mundo». La junta justificaba ese despido en que Altman «no había sido consistentemente sincero en sus comunicaciones», y en que «ya no confiaban en su capacidad para seguir liderando OpenAI».

Al par de días, Satya Nadella, director ejecutivo de Microsoft, dejó entrever que OpenAI ya tenía nuevo CEO, Emmett Shear. Además, anunció que Altman y Greg Brockman, junto a sus colegas, se iban a ir a Microsoft para liderar un nuevo equipo de investigación avanzada de IA. Esto provocó un nuevo tsunami en OpenIA, donde prácticamente la totalidad de sus empleados firmó una carta abierta, asegurando que se irían en bloque a Microsoft si no se restituía a Altman como CEO de la empresa. Cosa que sucedió al día siguiente del citado comunicado, siendo Altman restituido como CEO de la compañía.

Todos estos sucesos de la última semana ya darían por si solos para una película. Pero, ¿no me digan que el trasfondo de la cuestión no abre un debate sobre la IA?, si es que ya no estaba abierto. Para mí, la IA supone el descubrimiento de este siglo, junto a la vacuna del covid. ¿Pero cuáles son los límites? ¿Estamos los humanos preparados para unas máquinas más inteligentes que nosotros, y que se retroalimenten y tomen decisiones sin necesidad del factor humano…?

Vayan por si acaso preparándose un búnker en los bajos de sus casas, o en sus trasteros, como hacen algunos frikis. Sobre todo en algunas zonas de EE. UU. Ahora que lo pienso, igual resulta que no eran tan frikis.

O mejor. Hagan más el amor, y dedíquense a las cuestiones más importantes, por lo que pudiera pasar. El dominio de las máquinas se aproxima. Válgame dios.