Opinión | La balanza inmóvil

Por España y la convivencia entre españoles

Como le han dicho alguno de los suyos, aún está a tiempo. Mejor convocar elecciones por voluntad propia que porque te echen los que te vigilan

Una de las varias manifestaciones multitudinarias en Madrid en contra de la ley de amnistía y la reelección de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno.

Una de las varias manifestaciones multitudinarias en Madrid en contra de la ley de amnistía y la reelección de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. / Carlos Lujan / Europa Press

El guion exige una vez más desnudarme. Menos mal que no es de manera física, sino solo intelectual. La ley de amnistía ya está registrada. Hasta ahí, todo previsible. Lo que no significa que sea admisible. Es más, no lo es porque se hace para contentar a los que son unos delincuentes condenados y a un prófugo de la justicia, con tal de gobernar. Y no lo es porque se ha pactado fuera de España. Y no lo es porque se va a aprobar por los que no quieren ser españoles. Y no lo es porque en el programa electoral del partido político que va a gobernar (con otros muchos más, salvo Podemos, que se lo ha cargado) no solo no se planteó la posibilidad de una amnistía, sino que además el ahora presidente del Gobierno y sus ministros se hartaron a negar esa posibilidad, por ser inconstitucional. Pero lo peor de todo es que se afirme por el presidente del Gobierno que esa ley se presenta en nombre de España y para mejorar la convivencia entre los españoles. ¿De verdad se lo cree o nos toma el pelo? Vamos a ver. No puede ser en beneficio de los españoles porque esa ley solo beneficia a unos pocos ciudadanos que no quieren ser españoles, en contra de una inmensa mayoría que sí quieren. Y tampoco mejora la convivencia. Primero porque, insisto, no quieren ser españoles los amnistiados. Y segundo, porque tuvo usted que entrar en el Congreso de los Diputados por la puerta de atrás. Eso no le da un indicio de cómo va esa convivencia. 

Si ve usted la TV, o si alguien le informa, sabrá que no ha favorecido esa ley precisamente la convivencia entre españoles. No sé cuántas noches se están manifestando contra usted en Madrid. Hay manifestaciones en toda España, por todos los organismos e instituciones. 

Y, por si fuera poco, ¿ha visto la cara del jefe del Estado cuando recibió a su presidenta del Congreso de los Diputados, y, sobre todo, cuando usted prometía guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, así como su fidelidad al rey? Y ello a pesar de gobernar con los que lo quieren echar para instaurar la tercera república. Vamos, que si no quiere verlo es porque está ciego de poder.

Pero veamos si la amnistía es legal o no. No lo es y usted lo sabe, y por eso lo ha repetido, al igual que sus ministros, una y otra vez, hasta que ha necesitado por interés propio que lo sea. Y no es constitucional esa ley, y se lo están diciendo desde todos los sectores españoles y europeos, simplemente porque la Constitución Española (no de la Puigdemont) no lo permite. No vale el argumento que como no la prohíbe, la admite. Mire, si no se puede lo menos, no se puede lo más. La Constitución, en su artículo 62. i), prohíbe los indultos generales. ¿Le parece poco general una amnistía? Y usted sabe que es inconstitucional, porque ya está promoviendo una reforma del Código Penal, para que encaje legalmente la amnistía. Afectará al artículo 130, apartado 1, punto 4, que hasta ahora solo regula el indulto, y ahora se quiere incluir también la amnistía. Encima afirma que la necesidad de esa ley es por culpa de los jueces que, aplicando la ley, condenaron a los sediciosos, y por haberse aplicado en su día el artículo 155 de la Constitución. ¿De verdad?

Se suprime el delito de sedición, se retoca a la baja la malversación de caudales públicos y se trata de amnistiar a los delincuentes que trataron de independizarse de España. Se les permite que sean los que ahora gobiernen, y encima le vacilan diciéndole que lo van a vigilar, porque no se fían de usted. Afirman que van a volver a intentar la separación de España. ¿Ahora le extraña que lleven tantos días manifestándose contra usted, y que quieran llegar a la Moncloa para que los oiga más de cerca? 

Como le han dicho alguno de los suyos, aún está a tiempo. Mejor convocar elecciones por voluntad propia que porque te echen los que te vigilan. Al final va a quedar mal con Europa, con España y con los separatistas. Pleno total. Todo sea por España, por la convivencia entre los españoles y para que el rey vuelva a sonreír, o al menos relajarse, ante su presencia.