Opinión | Zihuatanejo

Usucapión

Puesto de Socorrista de la Junta de Andalucía en una playa de Águilas

Puesto de Socorrista de la Junta de Andalucía en una playa de Águilas / L.O.

Siempre he pensado que cuando Javier de Burgos trazó la división administrativa de España en provincias, en el año 1833, a Murcia le tocó la peor parte. Me explico:

Si tiras para el Norte, las zonas limítrofes de Orihuela y de la Vega Baja siempre han sido más murcianas que alicantinas. Y por murcianas me refiero a que tienen nuestras costumbres, tradiciones, folclore e incluso el habla. Lo mismo ocurre si te diriges por la costa a La Torre de la Horadada, al Pilar, o incluso a Campoamor.

Si te encaminas hacia el Sur, la zona de los Velez, Huercal-Overa, Sierra de María… también se han considerado siempre más murcianas que andaluzas. No en vano, antes de la implantación de las comunidades autónomas, y de las respectivas televisiones autonómicas, donde se ha intentado crear un sentimiento de identidad, en muchas ocasiones artificial, los habitantes de estas comarcas tiraban hacia Lorca y hacia Murcia para comerciar, para estudiar, para comprar o incluso para buscar trabajo.

Si te orientas al Oeste, podríamos decir lo mismo de municipios como Hellín, Nerpio, Socovos o Férez, donde, hasta que Pepe Bono y los dirigentes castellano-manchegos que han venido después les han inculcado las puñeteras guerras del agua y el desafecto por los murcianos, se podría decir que un lugareño de Socovos era un murciano más. Pues la gastronomía, las tradiciones populares, la manera de expresarse, así como las costumbres eran, y en cierto modo aún siguen siendo, exactamente las mismas.

Más de lo mismo pasa si te diriges un poco más abajo, en dirección a Granada por Caravaca, con La Puebla de Don Fadrique, lugar en el que un servidor pasa algunas temporadas y donde más de uno, y más de dos, me han comentado en alguna ocasión que ellos se sienten murcianos.

En definitiva, que el tal Javier de Burgos nos hizo un buen descosido, metiéndonos la tijera por doquier. Trazando con tiralíneas un mapa con unos lindes en los que casi siempre salía perdiendo la provincia de Murcia. Esto imagino que sería fruto del nulo peso que los murcianos siempre hemos tenido en Madrid.

Note el lector que he dicho ‘casi’ siempre, porque, para ser justos, hay zonas como la comarca del Carche de Yecla, y algunas poblaciones limítrofes, en las que pudiera haber ocurrido lo contrario. Siempre hay alguna excepción que confirma la regla.

Sentado esto, por lo menos para mí, lo que me llama la atención es que con los bocados territoriales que ya nos pegaron en su día, seamos tan dejados como para no defender lo que legítimamente aún nos pertenece.

Y es que estando yo este verano pasando unos días en Águilas, me dirigí a la paradisiaca playa de los Cocedores, sita en el límite del término municipal de Águilas con el de Pulpí. La cosa es que más de la mitad de la playa, hasta la zona del chiringuito, se encuentra dentro de la provincia de Murcia. Y cuál fue mi sorpresa cuando me encontré que en el puesto de socorrista figuraba el logo de la Junta de Andalucía.

Como soy una persona inquieta por naturaleza, no me pude resistir a preguntar a gente del lugar, y me dijeron que, efectivamente, aquello se encontraba en el término municipal aguileño, por lo menos la zona en la que yo me estaba bañando. Pero que como el Ayuntamiento de Águilas, al parecer, estaba haciendo cierta dejación, los socorristas los ponía el Ayuntamiento de Pulpí, y con ellos el logotipo de su comunidad andaluza, que, a la sazón, es el único que ven los visitantes.

En el derecho hay una figura, que se llama ‘prescripción adquisitiva’, o ‘usucapión’, que proviene del derecho romano, que significa que tú puedes adquirir una propiedad que no era tuya por la posesión pública, pacifica e ininterrumpida durante un tiempo determinado. Creo recordar que eran diez años. Y eso parece que es lo que están intentando hacer nuestros vecinos de Pulpí.

De momento, en la guía Repsol o en la prestigiosa página de Tripadvisor, esta playa ya aparece como una playa de Pulpí (Almería).

Qué cosas.