Opinión | Apuntes del natural

¿Calor o calentamiento global?

Imagen de la serie La Caza

Imagen de la serie La Caza / L.O.

No son olas de calor. Leo a una científica que dice que ya no se puede hablar de olas de calor sino del calentamiento global que se anunció hace bastantes años y sobre el que se ha seguido insistiendo en todas aquellas cumbres y reuniones de altos mandos mundiales celebradas para hablar de los cambios que se producirían si seguíamos lanzando porquería a la atmósfera, talando árboles o jorobando el sistema en general. Nunca se han tomado las medidas necesarias para evitarlo o se han acordado algunas a las que después no se les ha hecho ningún caso. Efectivamente, si leen ustedes la evolución de los días de calor de este año con respecto a los pasados se le caen a uno los palos del sombrajo. Todos son récords de calor.

Variedad mantenida. Un hombre pregunta en la frutería: ‘¿De dónde son esas naranjas?’ ‘De Suráfrica’, le responden. Una clienta que está presente dice: ‘Hijo, yo no sé quién quiere naranjas ahora en agosto. Esa es fruta de invierno, como las manzanas o los plátanos. Ahora hay que comer melocotones, paraguayos, ciruelas, higos, que este año están riquísimos, sobre todo los verdales’. El vendedor le dice: ‘Eso era antes, señora. Ahora se puede comer de todo durante todo el año. Lo que no viene de Suráfrica viene de Colombia, Chile, Perú, etc.’ La mujer insiste: ‘Pero toda esa fruta que tú dices no echa gusto a na’.

Sencillas. Viendo a la reina Letizia y a la Infanta Sofía abrazar dándole la enhorabuena a las futbolistas de nuestra Selección por su victoria en Sidney, me acordé de la reina Isabel II y de su hijo Carlos III del Reino Unido. ¿Se los imaginan a ellos abrazando a alguien de la plebe? Yo, no.

Ella es la rica. Halle Berry, la bellísima actriz que consiguió un Oscar por la película Monster’s ball, se ha casado dos veces y se ha divorciado en ambas ocasiones. Su problema es que un juez ha dictaminado que tiene que pasarles una pensión a sus dos exmaridos, la última a Oliver Martínez, de 8.000 dólares mensuales (unos 7.300 euros). Menudo negocio que han hecho los dos gachós.

De acuerdo. Parece que en Lorca el PP y Vox han encontrado el camino de la cohabitación y la cogobernanza. Qué bien, oiga, qué ilusión. Y, ¿qué harán primero, lo del ‘pin parental’, o lo de quitar cualquier ayuda a organizaciones en favor de la igualdad, o quizás se inclinen por hacer desaparecer cualquier bandera arcoíris que pueda haber en el Ayuntamiento, o anular los proyectos que haya de Memoria Histórica, etc.?

Harto. Un hombre a dos niños que están con él en la terraza de su casa frente al Mar Menor y que supongo son sus nietos. ‘¡Estaros quietos ya, coño! A ver si vienen ya vuestros padres y se cuidan de vosotros, que me tenéis harto…’ (estos puntos suspensivos son los correspondientes a otro taco muy murciano, pero, como ya he puesto uno, no quiero llenar esto de palabras malsonantes).

Lo comparto. Un amigo me manda este wasap: ‘Sé que hay que hacerlo si quieren gobernar, sé que se les revolverá el estómago si tienen que ir a Waterloo a pactar con el huido de la Justicia, ese tío tan absolutamente impresentable llamado Puigdemont, pero se me revuelve el estómago de pensarlo’. Y yo le respondo: ‘A mí más’.

Asesinatos. A Prigozhin, el de los sicarios de la Wagner, se lo han cargado por la vía rápida. Desde luego, en Rusia, ante los disidentes, siguen el ‘protocolo Stalin’; se mata o se encarcela al primero que levanta un poquico la voz.

La Caza, se deja ver... He terminado la tercera temporada de La caza. Como les dije, uno de sus alicientes es el lugar donde ha sido rodada, junto al río Guadiana. También están muy bien los actores y la historia, aunque un poco alargada al final, se deja ver muy bien. Y, otra cosa, los informativos de la noche de la 1 son muy buenos, en mi modesta opinión, y menos tendenciosos que otros. Y, para acabar hoy, me estoy convirtiendo en un adicto a You Tube. Oiga, es que está todo ahí. Lo que pidas: música, Ciencia, noticias, entretenimiento, ... Ya sé que todos ustedes sabían esto, pero yo no.