Opinión | Tribuna libre

Manuel Ballester

Salir del círculo vicioso educativo

Hace escasos artículos, se metía Montiel en el caletre de López Miras y se ponía a darle vueltas a la situación. La situación es: qué hacer, porque, al parecer, ni contigo ni sin Vox tienen sus males remedios. Y, en ese contexto, se ponía a desgranar y distribuir materias, sillones, consejerías y competencias.

Y, a lo que iba, de Educación dice que ahí mejor no meterse o la Gran Vía se nos llena de mareas de camisetas verdes (no las de Vox, las de los otros, que ya hablaba Raimon de todos los colores del verde).

¿Cómo está la Educación en Murcia? Eso es lo primero: el diagnóstico, saber cómo van las cosas. Para que no parezca que miro con el color de mi cristal, emplearé datos externos.

Murcia flaquea en las tres competencias que mide PISA: Lectura, Matemáticas y Ciencias. Y esto ocurre desde que salieron los resultados de PISA para Murcia en 2009. Siempre hemos estado en el grupo de cola de comunidades autónomas, y es previsible que sigamos en las mismas en PISA 2022 (que se publicará a finales de este año).

PISA pone de manifiesto que casi uno de cada cuatro alumnos (el 23%) de 15 años tienen una competencia lectora insuficiente. ¿Cómo aprenderán otras materias si no leen con soltura?, ¿no habría que replantear algo el bilingüismo?

Podíamos seguir, pero para un primer diagnóstico, bien va.

El dato dice que la gestión de la Consejería de Educación no ha logrado mejorar los indicadores básicos. Dicho de otro modo: se han resignado a que sea así.

¿Qué hacer para salir de ese círculo vicioso?

Sin intención de exponer el ‘programa completo’ que temía Montiel, sí pueden desvelarse algunas líneas. Yo señalaría dos pilares esenciales e íntimamente conectados: evaluación y equipo.

Se requiere un plan de evaluación exhaustivo del sistema educativo. La información ha de circular por todo el sistema, por todas las Direcciones generales. La evaluación ha de identificar los problemas de forma temprana e indicar dónde es necesario aplicar los recursos. El equipo de gobierno, coordinado desde Evaluación, tiene que llegar hasta una redefinición de la función de la Inspección. Se trata de usar los datos para efectuar planes de mejora personalizados, acompañados de los recursos precisos para que sean efectivos.

Dicho esto, que hace referencia a la estructura y funciones de la Consejería (que requerirá un nuevo decreto de estructura, obviamente), veamos otros aspectos.

Es urgente mejorar los resultados de lectura, actuando decididamente en los primeros cursos de Primaria. Hay que aplicar un plan de enseñanza de la lectura más intensivo, con especial atención al nivel de lectura comprensiva de todos los alumnos, con refuerzos a aquellos alumnos que se encuentren por debajo de los niveles establecidos.

Hay que afrontar seriamente una mejora curricular en Primaria, que permita a todos los alumnos llegar con un nivel suficiente para cursar la ESO. Algunos necesitarán un programa de refuerzo intensivo que les permita situarse en el nivel que les corresponde. Aumentar los niveles de Primaria reducirá los problemas que nos encontramos en la ESO, pero hasta que esa mejora sea efectiva, serán necesarios planes específicos para que los centros puedan ofrecer opciones de calidad a todos sus alumnos.

Los datos, nuevamente, muestran que uno de los problemas de Murcia es que los centros tienen un nivel dispar y muy dependiente del nivel socioeconómico (ISEC) de los alumnos. Algunos centros con un bajo nivel socioeconómico se convierten en trampas para los alumnos que más necesitan el sistema educativo, aquellos que provienen de familias con escasos recursos. Se requiere un plan de mejora específico para ese tipo de centros.

El plan de convivencia tiene que ir orientado a la protección efectiva de los alumnos que quieran estudiar y de los docentes que trabajan en los centros.

Es sabido que el volumen de papeles cumplimentados correlaciona negativamente con la mejora del sistema. Urge reducir la burocracia del sistema, en particular la de los profesores. 

Lo dicho aquí, a modo de introducción a lo que serían acciones concretas de gobierno, puede que a alguien le suene a la carta a los Reyes Magos o brindis al sol. El asunto es si se es capaz de hacerlo.

Puesto, como haría Montiel, en la mente de nuestros líderes, la cuestión es si queremos repartir sillones o queremos mejorar la enseñanza, que es el futuro de la Región. Es posible mejorarla. Hay que querer hacerlo y buscar a gente que sepa. Que haberla, hayla.